Un Plan Asia con
conocimiento de causa. Tras el Plan Marco lanzado en el año 2000, el Plan
de Acción Asia y Pacífico 2005-2008 ha sido presentado por el presidente
Zapatero. Un Plan de Estado, tal como definió al presentarlo, y a largo plazo;
producto de la toma de conciencia de que “en la era de la globalización los
intereses políticos, económicos, educativos y culturales de España están en
juego también en Asia.” Coordinado por el director de Casa Asia, Ion de la
Riva, en su faceta de Embajador en Misión Especial para el Plan de Acción Asia
y Pacífico, el Plan incluye acciones concretas ya comprometidas por los
diferentes ministerios y órganos responsables, desde aperturas de embajadas,
consulados y sedes del Instituto Cervantes a agregadurías de ministerios como
Defensa e Interior, Años de España, Conmemoraciones y Planes integrales de
mercado (China, Japón, India). El libro es un buen reflejo del terreno
avanzado, puesto que además del recuento de las actuaciones recientes y de los
proyectos (algunos de ellos, objetivos
ya cumplidos, como las Tribunas con India, Corea o Filipinas), el texto de sus
301 páginas incluyen multitud de cifras y estadísticas. Son datos que han
permitido esa concreción y que, además, muestran la solidez del trabajo previo,
sustentado por primera vez con un presupuesto significativo. Para descargar el
texto http://www.casaasia.es/documentos/plan_accion_asia2005.pdf
Debates en el
Forum Asia. La recuperación de Japón no es producto sólo de un
repunte momentáneo del consumo interno sino también de factores psicológicos y
de los cambios tan profundos durante la mal-llamada “década perdida.” Se
percibe un cambio de tendencia de España ante el reto asiático, porque las
grandes empresas están tomando el testigo de la iniciativa que hasta ahora han
tenido las pequeñas y medianas, gracias a factores como el impacto del deporte
y la próxima liberalización de los sectores energéticos y de los servicios,
especialmente el sector bancario. El impacto del crecimiento asiático sobre
Europa está siendo hasta ahora positivo y puede seguir siéndolo si se cumplen
bien las obligaciones, aunque es inevitable olvidar que la viabilidad de
algunos sectores es muy complicada, como el textil. Mantener la ventaja
tecnológica resulta imprescindible para ese impacto positivo, pero para ello no
sólo es necesaria la financiación, sino también mantener un entorno
competitivo. El potencial de la India es inmenso, pero para que pueda
desarrollarse plenamente no sólo se necesitan infraestructuras sino, sobre
todo, que se encuentren las “dos indias:” los informáticos de Bangalore deben compartir más con los casi 800 millones de
campesinos o el 90% de indios que nunca han tocado un ordenador. Aunque Madrid
no participa ni es posible el status de observador, el foro APEC presenta
posibilidades para la triangulación, una idea que puede defender España a
través de empresas que participan en subcomités.
Cervantes y
Confucio se dan
Un cuarto de
siglo después de Park. El dictador de Corea del Sur desde 1961, Park Jung-Hee,
fue asesinado en 1979, dando paso a una breve “primavera de Seúl” en 1980 que
fue seguida hasta 1988 por otro régimen militarista, del general Chon Doo Hwan.
Park dejó una
pobre contribución a los valores democráticos: colaboró con la
colonización japonesa, delató a antiguos compañeros en el ejército y organizó
dos golpes de estado, el segundo para abolir la constitución que él mismo había
puesto en marcha. No obstante, Park es considerado
también el padre del Estado desarrollista que sacó a sus compatriotas de la
pobreza más extrema para convertirles en ciudadanos de un país industrializado,
aunque con importantes desigualdades sociales. El 25 aniversario de esta
desaparición, de esta forma, ha sido vivido en medio de sentimientos
contradictorios. Su machaconamente repetida máxima “¡Vivamos bien!” (chal sarabose) ha
recordado las carencias un gobierno empeñado en exclusiva en el ámbito
económico de la gestión, pero también ha conducido a una “Nolstalgia
Park Jung Hee” con posible rentabilidad electoral, puesto que su hija
Park Geun
Hye esta ahora al frente del Hannara o Grand National Party, el partido conservador desbancado por Kim Dae Jung
en 1997.
Libros negros
sobre hombres blancos. Un enorme libro de más de mil páginas para un tema
también enorme que ha marcado a toda la humanidad, El libro negro del
colonialismo. Siglos XVI al XXI: del exterminio al arrepentimiento (Madrid,
La Esfera de los libros, 2005). El excelente historiador galo Marc Ferro ha editado, con un elenco de especialistas mayoritariamente franceses, un libro duro,
que no evita hablar ni de luchas ni de esas matanzas que fueron justificadas,
incluso, como necesarias para el propio progreso material y espiritual de esos
pueblos masacrados. El libro incluye perspectivas novedosas, como el impacto
sobre las mujeres, las imágenes en la ciencia o el arte, e incluso las
discusiones actuales sobre reparaciones.
La presencia holandesa en Indonesia, el reinado de lo “cínicamente
correcto” en India, la colonización francesa en Indochina, la rusa en el Cáucaso e incluso el propio colonialismo japonés permiten
ser comparados en este libro con lo ocurrido en el resto del mundo.
Hong kong reclama su cine
legendario. Tsui Hark, el
cantones criado en Vietnam convertido desde los años ochenta en uno de
los directores más famosos en China, ha dirigido una de las mayores
superproducciones del cine del género WuXia. Son
películas caballerescas, pero sus espadachines son más parecidos a Amadís o a Tirant Lo Blanc que a nuestro contemporáneo Alatriste.
Con un gran éxito de público en China, Siete Espadas (2005) ha permitido
ganar al cine de Hong Kong
el terreno perdido en Asia, pero no parece que esté atrayendo públicos masivos
en España. Para quienes resulten poco
atraídos por las bondades de los buenos y las maldades de los perversos, algunas
escenas permiten satisfacciones importantes, como un duelo por las paredes de
un corredor estrecho, las banderas refulgiendo a la luz de la luna y, sobre
todo, una fotografía excepcional de parajes desérticos, premiada en el último
festival de Sitges.
Las tríadas,
retratadas por Johnnie To. El homenaje de Quentin Tarantino en Sitges a este experto cineasta fue un claro
reflejo de las concomitancias en las películas de los dos directores, obvias
también en el ocasional humor negro del último trabajo del asiático, Election (Hong Kong, 2005) Dos generaciones de mafiosos envueltos en la
elección de un nuevo líder son la trama de una película repleta de peleas, pero
diferente de la WuXia, porque todos están
emponzoñados por el poder y
Asia también en
los quiscos. Si primero
fueron las comidas y después han sido las películas, la tercera vía de
penetración cultural asiática en España puede ser su literatura, aunque la
carencia de traductores es un hándicap difícil de
soslayar. El éxito comercial, a pesar del precio, de la sorprendente aparición
simultánea de dos versiones del Romance de Genji de
Murasaki Shikibu (
Hollywood retrata a un Japón disneyzado
de rostros chinos. Por fin, la
preciosista novela de Arthur Golden,
Vida de una geisha pasa al celuloide. El autor americano cuidó su obra
con un vocabulario excelente que llevó de cabeza a sus traductores
(especialmente, al japonés) y su éxito fue seguido por Kiharu
Nakamura y Liza Dalby, que
sacaron a relucir los adaptaciones excesivas a los deseos del público. El
marketing de Hollywood, sin embargo, ha sido incapaz
de superar las dificultades de conjugar objetivos tan contradictorios. La
película dirigida por Rob Marshall,
Memorias de Una Geisha, despliega continuos paisajes excelsos de cerezos
en flor y convierte a la guerra de los quince años (1931-45) en algo tangencial
pero no pasa de la simplonería argumental. Con apenas un par de personajes
japoneses entre el elenco principal, Ken Watanabe (El último Samurái) y Koji Yakusho (Shall
we dance?), Zhang Ziyi, Michelle Yeoh o Gong Li presentan verdaderos desfiles de kimonos, pero en un
paisaje propio de Disney dedicado a perpetuar la
imagen del Japón del crisantemo. Durante el período Shōwa
(1925-89) temprano en que se desarrolla la película, las geishas ya eran objeto
de atención por su papel en la modernización de Japón, pero sus adalides
fueron, más bien, las "jokyū" (女給、camareras de café) y, sobre todo, las “moga” (モガ、de modan gaaru,
o mujeres que preferían llevar ropa occidental).
Valores en el
auge asiático. Los factores
culturales son considerados normalmente más como un obstáculo para entender
Asia que como una explicación de su auge.
Tradición y
adaptación en Taiwán. Futuru T. L. Tsai, estudiante de
doctorado del Instituto de Antropología de
Vascos en Filipinas. Juan Sebastián Elcano,
El erotismo de Araki, en Madrid.
El fotógrafo japonés más cotizado, junto con Hiroshi Sugimoto, se presenta en La Fábrica, la galería de Madrid
que pertenece al grupo que organiza PhotoEspaña
y edita revistas como la literaria mensual Eñe o
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