Comienza el Año de España en China. La programación resulta apabullante: 27 exposiciones, 11 proyecciones de audiovisuales,16 actividades de carácter musical,  12 de danza y teatro, 8 literarias, 8 gastronómicas, 3 medio ambientales, 22 deportivas, 6 pertenecientes al ámbito de Turismo, 4 al de Vivienda y el Urbanismo, 30 al de la Educación, la Ciencia y la Tecnología, 9 al de Fomento, 17  al de la Inversión y Cooperación Empresarial, 4 al de Industria, y otras actividades diversas, como una Jornada sobre “miradas recíprocas” a cargo del Proyecto Marca España, la presencia española en China da un nuevo salto adelante. La idea que surgiera en el año 2004 en el II Foro España-China, tal como señaló la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en su presentación,  ha quedado plasmada en un sólido contenido. Los objetivos de dar a conocer una imagen “moderna, innovadora y plural” de España, aglutinando de forma coherente las actividades, afianzando la posición de España e identificando objetivos para profundizar en las relaciones bilaterales son ambiciosos pero también factibles, aunque todavía falta tiempo para acreditarlos. Por de pronto, el Año de España en China está demostrando fehacientemente que es una “iniciativa de Estado”, por la multitud de iniciativas y su procedencia tan diversa, tanto desde las diferentes administraciones públicas como desde la empresa privada. El ejemplo y los objetivos del plan de Acción Asia-Pacífico se van cumpliendo.

Radyo Manila, con emisiones en castellano. Tras cerca de dos años de negociaciones con diversas instituciones y particulares filipinos, la Asociación de la Prensa de Cádiz ha firmado un convenio con la Oficina Filipina de Radiodifusión para poder emitir hasta cinco horas diarias de emisiones en español. El acuerdo establece un período inicial de dos años, está patrocinado por la Junta de Andalucía y la Agencia Española de Cooperación Internacional e incluye tanto la realización como la producción de noticias, lo que significaría contar con profesionales (y becarios) de ambos países. Será un nuevo impulso al idioma español en Filipinas, donde nunca fue hablado a nivel popular, pero mantuvo su uso en la sociedad tras el final de la colonización y, según el censo de 1938, seguía superando a los hablantes de inglés entre los niños de hasta cinco años. La Constitución Filipina de 1986 oficializó la pérdida de estatus del español al dejar de considerarlo lengua oficial: el papel del estado se limitó a “promoverlo” (como a la lengua árabe) y acabó su enseñanza obligatoria en las escuelas. El español en Filipinas, no obstante, está ganando nuevos bríos desde entonces, una vez que se ha liberado de esa imagen de obligatoriedad impuesta, y su uso se extiende, beneficiado por los formatos televisivos que tanto éxito tienen también en América Latina. Las emisiones de Radio Televisión Española han dado buena prueba de ello.

 

 

El Museo Guimet, a pleno rendimiento. Tras un largo período de obras y varios años de mejora, el centenario Museo Guimet (www.guimet.fr) de artes asiáticas ya está a pleno rendimiento. Entre los años 1996 y 2001, el Museo sufrió una profunda reestructuración destinada a ofrecer un espacio más amplio a los espectadores y las obras, a ganar altura para permitir nuevos puntos de vista, prolongar perspectivas y conexiones verticales, y a unificarle en torno a la amplia sala de arte Jemer. De esta forma,  las excelentes colecciones de kimonos, las estatuas helénicas de Afganistán, las stupas de templos budistas, las lacas propiedad de la reina Maria Antonieta, el famoso biombo japonés representando a los portugueses o “bárbaros del sur,” los paisajes de Liu Jue, las representaciones de Buda, los mandalas esotéricos tibetanos o  las esculturas champa son realzados por un edificio cuyas características se han adaptado a la función, al contrario de lo que suele ser normal. Además, la que seguramente es la mejor colección en el mundo de arte Jemer, cuyo arte ha superado ampliamente al de sus vecinos tailandeses, quienes por el contrario han acabado superándoles tanto en el plano militar como político, en un tipo de relación comparable a la de la Grecia y la Roma clásicas. El museo Guimet se ha convertido en una de las muchas visitas obligadas a París, en especial para quienes tengan en cuenta su cercanía a la Torre Eiffel. Hasta el 30 de abril, la excelente exposición sobre  “tesoros redescubiertos” de Afganistán, con obras procedentes del Museo Nacional de Kabul, añade un interés especial al museo.

 

La palabra de Buda, traída por especialistas. Los argentinos Carmen Dragonetti y Fernando Tola, quizás los mejores conocedores del budismo en el mundo hispánico, traductores de pāli, sánscrito, tibetano y chino, nos ofrecen la traducción, introducción y notas de un nuevo texto de su ya dilatada carrera. Udāna. La palabra de Buda, una colección de pequeños relatos, aparece en la colección “Pliegos de Oriente” de la  editorial Trotta y es una fuente excepcional tanto para conocer la doctrina budista como para recopilar datos sobre la historia antigua del noreste de India, especialmente el período posterior del siglo VI a.C. Junto a referencias sobre clanes confederados en los que predominaban sistemas republicanos de gobierno o sobre el reparto de alimentos para la población, los textos no se recatan en críticas a la sociedad de entonces ni en describir sus aspectos más desagradables. Ascetas que actuaban como espías del rey recogiendo información en sus viajes, asaltos de bandoleros,  asesinatos cometidos incluso al poco de haber recibido enseñanzas de Buda, y disputas violentas entre sectas por su desacuerdo en temas filosóficos, por ejemplo, aparecen en estos relatos tan valiosos para los historiadores.  Udāna también sirve para conocer las creencias populares hinduistas, asimiladas por el budismo parcialmente por cuanto aceptó los dioses del hinduismo, tanto los más importantes como los de rango inferior. El budismo, no obstante, redujo su importancia, porque les dejó de considerar creadores del mundo, y ya no les dio capacidad de cambiar el orden cósmico o de conceder al hombre una reencarnación: los mismos dioses, de hecho, se tenían que someter al samsāra o ciclo de reencarnaciones. Trotta, de esta forma, realiza una nueva contribución, especialmente significativa para los universitarios que desean especializarse en la realidad asiática, la presente y la pasada, y carecen de textos de estudio.

 

La nueva imagen de la Corea creativa toma pie en España. El Año de Corea en España parece que tendrá un impacto a largo plazo, porque los cientos de artículos generados por su participación estelar en la feria Arco, por la visita de su presidente Roh y por la infinidad de actividades culturales han incidido en la parte más débil hasta ahora de su imagen. Tras la magnífica instalación de luz y sonido del pasado mes de abril en el Palacio del Retiro de Kim Sooja, las creatividad de los artistas coreanos ha descollado en recintos muy diferentes y en las facetas más diversas: la exposición de videos creativos de Nam June Paik, las performances de ritos chamánicos por el Uhumboo Project Concert, las irreverentes esculturas de Sang Kyoon Noh, las pinturas frías pero atrayentes de Kyoung Tack Hong, las conferencias de sus escritores en el Círculo de Bellas Artes, las instalaciones de diseño, los sonidos experimentales en laa Casa Encendida o el repertorio tan variado de la orquesta Ensemble TIMF. Corea está demostrando que tecnología tan desarrollada y la calidad de sus productos no son simplemente producto de mucho esfuerzo y de un sistema económico enfocado en exclusiva por décadas al crecimiento económico, sino también a su bagaje cultural. Por muchos años su creación artística ha sido poco percibida, quizás por el excesivo ruido político o quizás, tal como señalaba el director de la editorial Verbum, Pío Serrano, por las luminarias de las civilizaciones que la rodean. La sociedad coreana, no obstante, está mostrando una creatividad desbordante que es producto de un desarrollo económico importante, pero también de una cultura que, al igual que sus países vecinos, tiene un aprecio especial hacia el arte. Un refrán coreano, de hecho, versa así: “Arroz para los campesinos, papel y lápiz para los soldados, oro para los príncipes”.

 

Los circuitos del dinamismo del arte contemporáneo en Asia. Un nuevo foro en ARCO para captar la vitalidad con la que se está moviendo en estos momentos el arte en el continente asiático, Mapping Asia. El año 2006 ha estado dominado por Bienales asiáticas, empezando por la de Shanghai (dedicada al “hiper diseño”, por considerarlo como motor de desarrollo), y siguiendo por las de Singapur, Kwangju, Busan, Taipei y Sydney, así como por la Trienal de Brisbane. Las cifras del impacto previsto del crecimiento asiático en el arte son tan apabullantes como el crecimiento del PIB chino: se espera construir diez mil nuevos museos en los próximos años, 32 de ellos sólo en Beijing para ser inaugurados en 2008 y otros 100 en Shanghai para el año 2010. Para abordar esta “entelequia en movimiento”, la directora de Cultura y Exposiciones de Casa Asia, Menene Gras, organizó unas jornadas con la participación tanto de organizadores como de teóricos y coleccionistas, donde se pudieron escuchar desde explicaciones sobre congresos y proyectos a elucubraciones de pensadores y teóricos. El artista, músico y escritor indio Shankar Barua, por ejemplo, aseguró que el arte es algo humano, tal como se incide en su publicación The IDEA y como se esfuerza en mostrarlo a través de sus diseños y sus proyectos digitales. El teórico nacido en Singapur, Gunalan Nadarajan, también insistió en la necesidad de realizar una “arqueología de lo que hay”, pero prefirió tocar los aspectos más controvertidos del futuro del arte asiático.  Señaló que estamos viviendo en un mundo donde los territorios fronterizos son cada vez más importantes  y que la cultura resulta fundamental para tratar con la tecnología. Para ello, se refirió a las intervenciones en las ciudades o a la diferente percepción de los robots en Europa y en Asia, donde se les está desarrollando para llegar a ser compañeros personales, tal como ocurre en Japón. Las reuniones también desencadenaron interesantes debates, suscitando, por ejemplo, la necesidad que el Estado apoye la innovación, pero en los que también se expresaron dudas sobre si el video y la manipulación de la fotografía son realmente arte o sobre si pueden ser verídicas las cifras ofrecidas de 5 millones de estudiantes de arte registrados en China.

 

 

India gana un gran pilar para las relaciones mutuas. El mismo que pierde Casa Asia, porque nuestro director de Programas Educativos abandona el trabajo que ha llevado a cabo desde nuestra puesta en marcha para retornar al país donde ya vivió más de tres lustros y dirigir el Instituto Cervantes en Nueva Delhi. Oscar Pujol (L’Arboç del Penedès, Tarragona, 1959) aprendió sánscrito en la Banaras Hindu University, después se doctoró con una tesis sobre un manuscrito gramatical del siglo XXI, Tantrapradipa de Maitreyaraksita, ha publicado más de 30 artículos y ha traducido libros del sánscrito. En 2006, además, publicó una obra de alto nivel académico que supone un paso adelante significativo en la producción científica en España sobre Asia, su Diccionario sànscrito-catalán, editado por Enciclopèdia Catalana. Vaya desde este Boletín Casa Asia el aprecio de la Casa y de sus compañeros y amigos hacia su labor, hacia sus esfuerzos por cumplir con su labor de promoción de los estudios de Asia en España y, sobre todo, por ese calor y esa afabilidad personal que hemos podido disfrutar en su presencia, junto con una motivación que ha sabido inculcarnos a todos. Le sustituye Eva Borreguero, otra indóloga con un interés  temprano por India, mostrado desde que en 1995 se matriculara en el primer Master sobre Asia, en la Universidad Complutense, aunque hubo de cancelarse finalmente por falta de alumnos. Eva, además, acaba de regresar de una estancia como investigador visitante en la Universidad de Georgetown, en la capital del Estado.