Butlletí
Maig
Año de Filipinas en
España. Consciente de la necesidad
de profundizar en las relaciones mutuas y de proclamar que los lazos que unen a
ambos pueblos no pararon su reloj en 1898, Casa Asia pone en marcha el Año de
Filipinas en España. Exposiciones como la de fotografías de Ricky
Dávila sobre Manila, que se expondrán en la Sede de Casa Asia; proyecciones de
títulos destacadazos del cine filipino, que irán rotando por España en otoño;
una veintena de becas para formación de profesionales de la cultura y de intercambio
cultural entre ciudadanos filipinos y españoles, basadas en residencias y
visitas puntuales para artistas; el primer curso intensivo de tagalo y las
conferencias en el Instituto Cervantes de Manila de intelectuales españoles,
como Xavier Rubert de Ventós, Rafael
Argullol o Frederic Amat,
entre otros, serán las actividades encargadas de recuperar las afinidades entre
unos y otros. El impulso se completa con las iniciativas ya puestas en marcha,
como la segunda edición de la Tribuna Filipinas, que tendrá lugar en Manila el
próximo mes de noviembre.
Filipiniana Siglo XX.
Una magna exposición para un proyecto muy necesario. Casa
Asia y el Ministerio de Cultura reúnen entre los próximos 11 de mayo y 24 de
septiembre pinturas, fotografías, películas, videos, instalaciones y
documentación sobre Filipinas, un país que, tras su independencia, sigue identificándose
a través de la identidad que le llegó desde España. Un ejemplo de ello es
también el titulo de la exposición, Filipiniana, el nombre con el que siguen
denominándose las secciones de bibliotecas o librerías referentes a Filipinas. Comisariada por Juan Guardiola, que durante los últimos años ha
desarrollado una intensa labor de recopilación de objetos, la exposición se
plantea un recorrido histórico desde el pasado “colonial” al presente “global”
de Filipinas, pretendiendo analizar la realidad social y realizar una crítica de los mecanismos de
control, poder y represión acaecidos en dicho país durante el siglo XX a partir
de textos, objetos documentales, materiales de archivo y propuestas artísticas.
Por otro lado, también la exposición propone reflexionar en tomo al concepto de
“Archivo”, es decir, interrogarnos sobre el orden del conocimiento y de toda
producción de “Documento” e “Historia”, sobre la construcción de las
representaciones, sobre la narración de los relatos de la gran historia frente
a la historia de los sujetos. Las cuatro áreas históricas y cronológicas de la
exposición son: 1. Noli Me Tangere:
El imaginario colonial (1872-1940) 2. Amanecer de libertad: guerra y posguerra
(1941-1965) 3. “Iméldifica”: La era Marcos (1965-1986) 4.
Memorias del sobre-desarrollo: Filipinas hoy (1986-2004)
Nuevas dependencias para una demanda creciente. Tras la instalación en el nuevo edificio en
Diagonal 373, Casa Asia dispone de unas instalaciones cada vez mayores con las
que ofrecer un servicio más completo al creciente número de usuarios. Así, ha
sido posible ampliar la Mediateca, el centro de
información multimedia sobre Asia-Pacífico, mientras que se cuenta con un nuevo
centro de negocios, con un nuevo Auditorio con capacidad para 170 personas y con
tres nuevas aulas para cursos. Por otra parte, la 3ª planta del Palau Baró de Cuadras, donde actualmente se ubican el
auditorio pequeño y el centro de negocios, estará dedicado en un futuro a un
nuevo proyecto, TransAsia: un viaje virtual a Asia,
que aspira a convertirse en un espacio expositivo virtual dirigido a chicos y
jóvenes entre 8 y 18 años.
Cumplimos un año. Tras largas deliberaciones sobre
formato, periodicidad y objetivos, este Boletín
Casa Asia alcanza su segunda primavera de existencia con la satisfacción de
cumplir con la idea ya expresada al nacer de ofrecer informaciones sobre actividades de interés, con
independencia de cual sea la institución promotora, así como servir de foro
sobre el qué, el cómo y el cuándo de la tan necesaria como urgente de la
aproximación entre España y Asia. Actividades culturales, cine, libros, páginas
web y comentarios variados con la base de este
Boletín pensado para la lectura en papel pero también, como los otros
impulsados desde Casa Asia, con el objetivo claro de acercar a los dos
continentes. Consciente de la necesidad de aunar esfuerzos, el proceso de
acercamiento ya está dando frutos interesantes: las tradicionales lamentaciones
están dando paso a los cada vez más numerosos planes para el futuro.
Japón, también en el
Centenario de Ibsen. Japón es uno de los países
que más intensamente recordarán el centenario de la muerte de Henrik Ibsen (1828- 23
de mayo de 1906), el “padre del drama moderno” y quien ha sido representado en
el mundo en más ocasiones, después de Shakespeare. Debatido
por intelectuales desde Natsume Sōseki
a Mori Ōgai, admirado
por el impulsor del folklore japonés, Yanaguida Kunio, y con unas sorprendentes similitudes con la obra de Mishima Yukio, tal como ha
mostrado recientemente la especialista Anne Lande Peters, las obras suyas puestas en escena en Japón
son un ejemplo de las contradicciones para la modernización de este país.
Su primera pieza representada en Japón, Juan
Gabriel Borkman (1997) fue cuando el Kabuki seguía siendo exclusivo y las mujeres todavía estaban
prohibidas en los escenarios. Después, el argumento de las aguas contaminadas
de un balneario de Un enemigo del pueblo
(1883) fue utilizado para soslayar la censura oficial ante las muestras de
polución masiva provocada por una gran mina de cobre en Ashio,
al norte de Tokio, ante la cual el Estado tiene poco interés por actuar de
forma contundente. También provocó
debates en Japón el comportamiento de Nora Helmer, la
protagnista de Casa
de Muñecas (1879) que abandona a su marido e hijo envuelta
en una decepción sobre lo que pensaba y lo que en realidad deseaba, y de
algunas de las más progresistas mujeres japonesas, como Yosano
Akiko. Lo más
importante ha sido la influencia decisiva de Ibsen en
la evolución del teatro japonés desde el anquilosado Kabuki,
donde las representaciones se basan en los gestos de actores famosos, hasta el
Nuevo teatro o Shingeki. Si guiones basados en el
dialogo, la actuación y en la concienciación sobre los problemas actuales.
Un exsoldado
vietnamita expurga sus fantasmas. En la página 87 de El dolor de la guerra (Barcelona, Ediciones B, 2005), Bao Ninh declara haber presenciado “más matanzas y visto más cadáveres
que ningún otro escritor contemporáneo” y, sin haber llegado siquiera al
ecuador del libro, el lector sabe que es lo más cercano a la realidad que ha oido. El regreso del protagonista a los escenarios de su
vida militar, tras ser destinado a una unidad de recogida de cadáveres de
soldados desaparecidos durante la lucha, es el hilo conductor que mezcla la
difícil labor de reconocer cadáveres con la de asimilar los múltiples horrores
del recuerdo, que acaban nublando todo lo demás: “en todo el tiempo que llevo
de soldado no he visto nada honroso”. El
dolor... es un libro duro, que refleja tanto esa guerra tan larga y llena
de muertos como las dificultades que han de arrastrar los vivos, de una forma
que recuerda mucho a las narraciones de soldados de otras guerras,
especialmente la I Guerra Mundial:
los motivos para que estallara el conflicto no merecían tanto padecimiento. Las
continuas referencias a alucinaciones y a historias de ultratumba son parecidas
a las de “La
Litera Fantástica” de Rudyard Kipling (recientemente publicada en bolsillo, La marca de la Bestia y otros relatos
fantásticos, Col. El Club Diógenes, Valdemar,
2001), pero destaca el afán de expiación a través de la escritura, en lo que
define como su última aventura como soldado: “Kien
parece escribir únicamente para librarse de sus demonios”. Quien abra el libro
buscando enterarse de lo que pensaban sus soldados y la sociedad sobre sus
enemigos o sobre el país que ambicionaban puede sentirse decepcionad@,
a excepción de unos comentarios sarcásticos sobre el impacto de las
colectivizaciones y sobre los cargos políticos.
Anime español para
públicos japoneses. El primer largometraje de estilo anime producido fuera
de Japón, Gisaku
(Baltasar Pedrosa, 2005), se presenta en España tras haber sido proyectado en
el País del Sol Naciente durante la Exposición de Aichi.
Mezcla de aventura para adolescentes, de historia compartida y de intriga a lo Código Da Vinci,
Gisaku es
la historia de un samurai de Sendai de los tiempos de
Date Masamune trasmutado a la Sevilla del AVE, a
través de cuyas aventuras se trasmite el
mensaje de la modernidad de España. Siguiendo la idea de películas promocionales con resultados contrastados, la Sociedad Estatal
de Exposiciones Internacionales impulsó el filme con el objetivo de dar una
dimensión adicional a sus esfuerzos de mejorar la imagen de España durante la
exposición de Aichi, y entre los 21 distintos equipos
de animación y el equipo de más de cuatrocientas personas han conseguido hacer
una película de aventuras para toda la familia.
El
samurai que no quiere guerrear. Una
nueva historia a rebufo de la creciente demanda de historias alternativas a la
de ese no-tan-último-samurai de la macroproducción
protagonizada por Tom Cruise.
En los tiempos difíciles de Bakumatsu (1853-1868),
cuando Japón vivía dividido entre fundamentalistas y aperturistas ante la creciente
amenaza de la superioridad militar occidental, Japón regresó al cultivo de las
artes marciales y de los afanes militares. Yamada Yoji, sin embargo, se empeña en mostrar que muchos prefirieron
pedir que el mundo se parara para poder bajarse. En su excelente película El Ocaso del Samurai (2002, presentada
en España en 2005), Yamada reflejaba un samurai viudo
de bajo rango interesado, ante todo, en cuidar a sus hijas, y en The Hidden Blade (2004) a uno bromista, encantado de hablar y reírse
con una sirvienta a la que acaba declarando su amor, en un difícil acto de
rompimiento de moldes sociales que implica emigrar a Hokkaidō,
la tierra de promisión donde apenas vivían unos miles de Ainu. Escenas especialmente divertidas sobre la
mofa y socarronería con que fueron recibidas las instrucciones de copiar los
desfiles militares y el resto de normas que acompañaron la irrupción (por
segunda vez en la historia de Japón) de armas de fuego, bellas imágenes del
duelo cumbre de la película y, sobre todo, esos silencios tan característicos
del cine japonés que ralentizan la trama pero, sobre todo, resultan tan
apacibles.
El Lago Español de Oskar Spate, en castellano. Durante el siglo XVI, los buques
hispanos de gran calado navegaron casi en exclusiva sobre el océano Pacífico,
aunque en ocasiones patidifusos marineros pudieron comprobar cómo los veleros
de los chamorros de la Marianas usaban una canoas veloces con un balancín (que
llamaron “proas voladoras”) que asombraron por su velocidad y versatilidad,
puesto que la proa se convertía en popa con un simple movimiento de la vela, y
viceversa. El geógrafo de la Australian
Nacional University (ANU) Oscar Spate publicó un libro considerando
a la historia de los océanos como “entidades reales, personalidades históricas,
factores primarios en los esfuerzos colectivos de la humanidad” y lo tituló The Spanish Lake (Canberra, 1979). Fue influido básicamente por historiadores franceses de la
escuela de los Anales, tales como Lucien Febvre o Pierre Chaunu, en
especial por su Sevilla y el Atlántico (1504-1650)). Tras numerosas menciones de altas autoridades españolas
a este libro, el cuarto centenario del viaje de Luis Váez
de Torres por el estrecho al que dio nombre ha provisto la oportunidad para que
se publique la traducción al español, que será presentado en Casa Asia. Alguna
de la documentación utilizada por Spate (tambien para su “Monopolists and Freebooters” (1983)), fallecido
el 29 de mayo de 2000, puede ser consultada con la
referencia D5651 P38 en la biblioteca de donde Spate fue director, la Research School for Pacific and Asian
Studies (RSPAS), situada en un edificio famoso para
los estudiosos de Asia, el Coombs. El 30 de mayo será
la presentación de la traducción al castellano, la primera actividad organizada
para conmemorar su IV centenario por Casa Asia, en colaboración con la embajada
de Australia y la Asociación Española de Estudios del Pacífico.
La Mitología India a través de la escultura. Un excelente
trabajo del profesor y consejero aleman Eckard Schleberger, los Dioses de la India. Forma,
expresión y símbolo (Madrid, Adaba, 2004) que
resulta un diccionario temático de iconografía hinduista. “Serio y riguroso,
pero grato de leer”, y combinando el “carácter divulgativo con la utilidad de
obra de consulta”, tal como define la profesora Eva
Fernández del Campo, Schleberger se
esfuerza por hacer inteligible el inmenso paraíso de las deidades budistas,
incluyendo además multitud de dibujos realizados pr él mismo que permiten al lector aproximarse más a ese
mundo tan heterogéneo de las deidades en India. Iconografía, posturas
corporales, ornamento, atributos, y lenguajes gestual,
de signos o de símbolos son algunos de los capítulos de un libro que, además,
está magníficamente editado por Adaba.
Casa Asia celebra el Día Internacional de la Mujer. Las mujeres
tienen problemas específicos en Asia, pero quizás el más acuciante en los
últimos años son los abortos de niñas, factibles desde hace dos décadas gracias
a la posibilidad de detección de sexo en los fetos por medio de ultrasonidos.
Aunque la India ha prohibido desde 1994 revelar el sexo antes del nacimiento y
las mujeres y los médicos pueden ser castigados a penas de hasta tres años de
prisión, la ley es ampliamente ignorada y, según un estudio nacional, entre los
matrimonios con primogénita se dan, en los segundos vástagos, 759 nacimientos
de niñas por cada 1000 de niños. India o China son los casos más señalados,
pero el mayor desarrollo económico no parece que vaya a acabar con estas
prácticas, como apunta el caso de Corea del Sur, donde las estadísticas también
señalan una desproporción entre los nacimientos de niños y de niñas,
especialmente notoria cuando en vástagos nacidos en tercer lugar. Casa Asia se centró en la experiencia de
las mujeres inmigrantes con una mesa redonda titulada «voces de mujeres asiáticas en Cataluña» donde se hizo hincapié en la
ayuda mutua de las diversas asociaciones para facilitar labores como la
educación de los niños. Las asistentes también señalaron su creciente
integración en la sociedad, bien porque cada vez es más factible mantener
algunas costumbres que alivian el alejamiento (en especial, apuntaron, los
ingredientes para la comida), bien porque las nuevas generaciones,
escolarizados en catalán y castellano, ya ven su futuro en España,
20 años de la moratoria sobre las ballenas. Hace dos
décadas, la International Whaling
Comisión aprobó por una mayoría de sus países miembros una
suspensión temporal de la caza de ballenas. Las salvó de su extinción mientras
que modificó hábitos culinarios en su principal mercado consumidor, Japón.
La carne de ballena fue en el Japón de
la posguerra la comida barata y con proteínas por excelencia, que se distribuía
incluso entre los escolares para asegurar su nutrición. Pero no parece que vaya
a repetirse un consumo masivo en la opulenta sociedad nipona del siglo XXI y,
de hecho, sólo hay un restaurante en Tokio dedicado en exclusiva a esta carne.
Ante el final de la moratoria, las propuestas de continuarla son apuntadas por
algunos grupos japoneses como un ejemplo de animadversión. Quizás están
motivados, antes bien, porque algunas imágenes penetran tan profundamente en la
psique popular que persisten inalterables a lo largo de los años. Pueden ser un
ejemplo, en definitiva, de sentimentalismo en la política, que arrastra a los
gobiernos nacionales.