Boletin Junio

 

 

Becas, presentadas en coordinación. Por primera vez, se ha realizado una presentación pública conjunta de las becas de estudio por parte de los organismos donantes. Informaron a los posibles interesados en vivo y en directo desde las instituciones extranjeras, a través de sus embajadas, hasta las españolas, tanto las públicas como privadas: Casa Asia, ICEX, COPCA, Fundación ICO, Agencia Española de Cooperación Internacional del MAEC, Obra Social de la Fundación “La Caixa”, Cámara de Comercio de Barcelona o Fundación Barcelona Promoción.  Ha sido una nueva iniciativa que muestra que facilitar el acercamiento a Asia no necesariamente ha de ser costoso, pero también producto de una oferta creciente de este tipo de ayudas, que han subido en torno al 60% llegando hasta unas 800 plazas. Y, obviamente, del aumento de la demanda, porque si se produce este aumente es porque las convocatorias no quedan desatendidas. Las personas que buscan  formación académica, desarrollar prácticas profesionales o simplemente para establecer un primer contacto con Asia son cada vez más numerosas. Albricias por una nueva noticia positiva.

 

Puertas abiertas de Casa Asia en Madrid.  La nueva sede de Casa Asia en la Carrera de San Jerónimo se inaugura para el público madrileño el próximo día 20 con dos de esas actividades destinadas a renovar la vida cultural de Madrid. Por un lado, una exposición conjunta de videos y de fotografía contemporánea china, La invención del presente, recopilada por Rafael Tous, el famoso coleccionista barcelonés de vanguardia, que incluye también videos de los artistas de la organización artística multifuncional Platform China, que promueve el arte en soportes muy diferentes. La exposición  será el último acto de nuestro director y contará además con la asistencia prevista del Alcalde, el secretario de Estado Bernardino León, el presidente de la Sociedad Española de Exposiciones Internacionales, SEEI, Javier Conde de Saro y el embajador de Filipinas, como decano de los embajadores asiáticos. Además, a las diez de la noche, La Casa Encendida ofrecerá un concierto del dúo considerado como los pioneros absolutos de la música electrónica china, fm3. Christian Virant y Zhang Jian tocaran su famosa The Buddha  Machine, un loops de bolsillo a pilas, que contiene en su interior nueve bucles ambientales, que se ha ganado reconocimiento internacional.  Los halagos a su música ha salido desde la revista Grooves, que lo denominó “el acto más prominentemente experimental en China,” desde el Museo del Louvre, que comisionó al dúo una nueva banda sonora para un documental de Léon Poirier “La Croisière jaune” (1933) sobre unos equipos de exploradores por Asia Central comandados por André Citroën, y desde el New York Times, que premió  en 2005 a su Buddha Machine como uno de los mejores “sets en cajas” (**no se si se traducirá asi** boxed sets) del año. http://www.fm3buddhamachine.com/

Sonar, también mirando hacia Asia. La principal feria dirigida a promotores de eventos, artistas y profesionales de la industria discográfica, SonarPro, incluye también este año una participación importante de artistas de China y Japón. Teniendo en cuenta su dedicación a los sectores de la industria musical de vanguardia y del arte multimedia, esta feria ofrecerá el 14 de junio dos sesiones compuestas en su totalidad por artistas asiáticos. Beijing Waves, en primer lugar, presenta a 718, una formación que combina el uso de ordenadores y sintetizadores elaborados por su fundador, Sun Lei, un ingeniero electrónica; a White, un dúo compuesta por Shou Wang and Shenggy, fundadores del movimiento “No Beijing”  y que componen “una espiral de ruido minimalista”  y a Blixa Bargeld, el antiguo vocalista de Einstürzende Neubauten, otro extranjero incorporado a la floreciente escena de la música experimental pekinesa.  Después de los chinos, actuarán varios artistas japoneses englobados en Noble, el sello que trabaja desde 2001 por acercar a la audiencia  “música simplemente bella.” Actúan Kazumasa Hashimoto, un imaginativo de la música, creador de Epitaph, que bebe de sus estudios infantiles en piano clásico y de su afición por la electrónica; se oirá la voz frágil de Plala (ぷらら) envuelta en arreglos de electrónica dulce y pausada, y actuará como dj el propio fundador del sello Nobel, Junji Kubo, que se define como un autor sin ataduras estilísticas ni ideas preconcebidas. http://www.sonar.es/2007/esp/prog/concerts_pre.cfm

 

Poemas españoles, “collages” japoneses, mundo ligero.  Un nuevo experimento de diálogo transnacional entre un artista y un poeta, invitando a observadores, público y amigos a mezclar dos formas de expresión. El pintor japonés Masafumi Yamamoto, con 35 años de residencia en Barcelona, que acaba de regresar de la exposición antológica de su obra en el Museo de Arte de Yamanashi, pintó en su taller una serie de 27 pinturas y las colocó siguiendo una sucesión de tonalidades. El poeta, escritor y crítico Juan Bufill, por su parte, se enfrentó a estas obras a lo largo de un mes escribiendo de poemas en castellano. El resultado, se puede ver hasta el 3 de junio en la sala TransAsia de Casa Asia, en la exposición titulada “Partes de un mundo ligero” donde también se podrá comprobar la recreación que el propio Bufill ha elaborado en catalán. Masafumi Yamamoto se licenció en arquitectura en famoso Instituto de Tecnología de Chiba, pero después, hace ya 35 años, llegó a Barcelona a estudiar litografía en la Escola d’Arts Aplicades. Juan Bufill es crítico de arte en La Vanguardia, ha publicado fotografías en numerosas exposiciones colectivas y su proclividad a colaborar con artistas nipones ya ha dado interesantes resultado en ocasiones anteriores.

 

La centralidad del Asia Central, en CIDOB. La periodista Pilar Bonet calificaba las pasadas elecciones en Turkmenistán de importancia mundial. Y no precisamente porque las ocurrencias del fallecido Saparmurat Niazov (Turkmenbashi para sus conciudadanos) vayan a tener repercusión en el futuro, sino porque las reservas energéticas, aunque menores de las que se imaginaban hace años (más parecidas a las del mar del Norte que a las del Oriente Medio), son cada vez más ambicionadas en un mundo escaso de energías. Así, con una previsión de extracción de petróleo de aproximadamente 23 años, y de unos 58 años para el gas  (y el 17,2% de las reservas mundiales de uranio), el mundo ahora contempla de otra manera los graves problemas de estos países. Desde su independencia, el declive de la esperanza media de vida de la población ha sido generalizado, especialmente en Kazajstán, donde según datos de las Naciones Unidas pasó de 68.3 años en 1990 a 61.3 en 2003. De este gran juego trató la reunión sobre Europa y Asia Central organizada por el Cidob en colaboración con Casa Asia y especialistas del máximo nivel que apuntaron los éxitos de China en este escenario y la necesidad de Europa de pensar a largo plazo en la región. Los gobernantes quizás también hagan lo mismo y aprovechen la rivalidad internacional para mejorar las condiciones de vida de la población, pero su capacidad de negociación conjunta es escasa.

 

Bregolat escribe sobre la segunda china. El embajador Eugenio Bregolat ha sido nombrado dos veces en Beijing con el mismo cargo, con diez años de diferencia, pero el responde que, en realidad, ha servido en dos países diferentes, el primero más parecido al Pyongyang actual y el segundo con unas capitales modernas que, en todo caso, son más parecidas a París que a las regiones del interior de China. Su implicación en la tarea ha sido especialmente intensa, tal como muestran no sólo los resultados de su labor como la fluidez con la que su descendencia utiliza el chino. Y es especialmente positivo que, además, se haya decidido a elaborar textos más largos que los que realiza en sus ocasionales colaboraciones en La Vanguardia. El resultado ha sido un libro ameno, La segunda revolución china (Destino, 2007) donde demuestra su conocimiento del país, y en el que plantea unas comparaciones interesantes con los otros países socialistas donde ha trabajado, como Rusia. Las numerosas citas que incluye el trabajo indican que ha ido mucho más allá de las típicas memorias de diplomáticos y no sólo ha revisado los numerosos artículos y libros que pudo traer de su estancia allí, sino también una labor intensa de documentación desde su cuasi-vuelta, destinado en Andorra. Con ello, la editorial Destino y el embajador Bregolat han levantado el nivel de las memorias de diplomáticos al uso, desequilibradas a favor de los recuerdos  frente a los datos y han señalado un ejemplo a imitar por otros funcionarios de la carrera. Sería muy positivo, porque muchos conocimientos y muchas experiencias interesantes desaparecen con la memoria de los protagonistas y como mucho quedan reflejadas en despachos oficiales que el público no conoce. Estados Unidos es consciente de la importancia de trasmitir las experiencias y las opiniones de sus más altos funcionarios y centros de investigación suelen conceder ayudas a estos diplomáticos cuando concluyen sus destinos para que reflexionen y escriban sobre los resultados. Y España también sería beneficiada si permitiera a sus más altos funcionarios un período de reflexión, especialmente por escrito: permitiría políticas a más largo plazo.

 

 

Sensibilidad y realismo para narrar momentos difíciles.  Durante muchos años a lo largo del siglo XX, la violencia y la pobreza han sido protagonistas de la vida coreana; primero bajo una dominación militar japonesa que les quiso hacer olvidar incluso sus propios nombres, luego una cruenta guerra civil y después sometidos a dictaduras a ambos lados del paralelo 37. La editorial Verbum, gracias a la ayuda del Korea Literature Translation Institute, nos lo está mostrando a través de relatos que reflejan una sensibilidad apasionada y sensible, especialmente palmaria a través del relato de las pequeñas cosas. Yi-Sang y otros narradores coreanos (2005), editado por Lee Hye-Kyung, lo muestra a través de los relatos escritos bajo la ocupación japonesa (1910-1945) en los que se puede comprobar un estilo modernizado, una vez que la novelista Yi Kwanju abrió en 1917 el período de la narrativa moderna en el país. Estos relatos incluyen recuerdos de la vida diaria cuando “no había ferrocarril ni electricidad” o del exilio en Manchuria para evitar el dominio japonés, pero sobre todo sugieren el anhelo creciente del país por ganarse una voz propia frente al dominio japonés. La Plaza (2007) de Choi In-hun, traducido por Lim Hyo-sang, es la historia de un estudiante durante la guerra de Corea (1950-53) que no encuentra acomodo ni en el Sur ni en el Norte, pero al que tampoco le satisface la idea del exilio. El rencor y los deseos de venganza en la sociedad de posguerra, por su parte, son los temas recurrentes en La habitación roja y otros cuentos (2007), traducido por Park Chong-Wook y escrito por Im Chul-woo, superviviente de la masacre de Kwanju de mayo de 1980, donde seguramente murieron más de 500 estudiantes en una represión policial que sigue estando presente en el recuerdo del país. Verbum ofrece al público español, así, la convulsa historia coreana a través de cómo la vivieron ellos mismos hace años, pero también de cómo la recuerdan ahora los hijos y los nietos de quienes fueron castigados por esa violencia y sufrieron esa pobreza  tan extrema, especialmente en las décadas de los años 1950 y 1960. La oferta puede ofrecer implicaciones cruciales, porque españoles y coreanos compartimos en la actualidad mucho más que niveles de renta: nos enfrentamos a problemas semejantes y buscamos  soluciones comparables frente a un pasado comparable. La actitud ante la memoria histórica, el realismo social o la permanente crisis de identidad no nos son lejanos, pero aprender del ejemplo coreanos puede ser una importante ayuda; a diferencia de otros pueblos, los coreanos  ni ocultan ni evitan el recuerdo de los sufrimientos pasados. Y nos ofrecen una posibilidad de reflejarnos más perentoria y comparable que otros países.

 

Singapur, un debate entre lo público y lo privado. El posible interés de la subida de salarios en los altos cargos en Singapur (cuyo presidente llegará a cobrar alrededor de dos millones de euros anuales) ha sido desviado, como en tantas otras noticias referentes a Asia, por comentarios coyunturales que han suplantado la reflexión sobre una administración que funciona. La idea de atraer al sector público a los mejores trabajadores con unos salarios comparables a los del sector privado ha sido una de las razones que ha contribuido a conseguir en esta isla-estado una de las administraciones más eficientes del mundo y más libre de corrupción, aunque esos sueldos son exagerados. Pero los resultados están a la vista en las encuestas públicas. Y los precios tan altos del transporte público en Japón son también un ejemplo claro de que abaratar los precios del billete, desgraciadamente, no es la forma más eficaz de convencer a los conductores de dejar su vehículo. En definitiva, Asia nos está mostrando ejemplos que también podríamos evaluar con respecto al funcionamiento de nuestra sociedad, entre ellas la dignificación del papel del Estado y de los funcionarios. Siendo la región donde la administración estatal se puso en marcha desde muchos siglos antes que en Europa, puede llevar a pensar que el debate entre lo público y lo privado no tiene porque tener los parámetros que utilizamos en la actualidad.

 

 

El retorno de Japón, premiado en novelas. El Japón perdido en las traducciones de Sofía Coppola y el éxito editorial de la prescindible y previsible novela de Suzanne Visser, Sushi (Ediciones B, 2002) han desviado el interés de las editoriales sobre Japón desde las geishas hacia los neones y la vida moderna de Tokio. Y de los jurados literarios, que han premiado recientemente dos  ejemplos claro de “novelas de retorno,” las de Joaquim Pijoan y Alberto Olmos, ganadores el primero del Premi Sant Jordi 2006 y el segundo del X premio de Arte Joven de Novela de la Comunidad de Madrid, y ambos, también, con una relación intensa con el país, ya sea por matrimonio o por largas estancias. La novela semi-biográfica de Pijoan Sayonara Barcelona (Proa, 2007) es quizás la más penetrante, en parte por utilizar el escenario exterior para la autocrítica, recordando a los escritores decimonónicos, pero también por mostrar esa frustración que tantos hemos sentido al regreso por esa necesidad de aparcar el pasado y por las dificultades de sentirse uno de tantos. Olmos, en su Trenes hacia Tokio (Lengua de Trapo, 2006) aprovecha a utilizar numerosas técnicas narrativas y una sintaxis quizás excesivamente breve en sus descripciones de Japón, que en su momento ya le sirvieron para ser finalista en un premio Anagrama. Quizás le han ayudado a sentirse satisfecho con su obra, pero aparentan haber dificultado al profundizar en las descripciones de un país que trasciende el tópico, tal como asegura el idem.