Boletin diciembre

 

Las primeras fotografías de Filipinas. Aunque apenas se conocen en la actualidad y pocos pensaban que fuera ya posible, Casa Asia ha conseguido reunir más de 200 fotografías realizadas durante el período español en Filipinas. Suponen un salto en el conocimiento de Filipinas en el siglo XIX y por ello se realiza una exposición en el Museo Nacional del Pueblo Filipino, en Manila: “El imaginario colonial. Fotografía en Filipinas durante el periodo español, 1860-1898”, inaugurada coincidiendo con el Foro Filipinas-España. La exposición apunta a la idea de los fotógrafos decimonónicos como los primeros creadores de imágenes, acuñadores además de una memoria compartida entre españoles y filipinos cuando ambos territorios estaban creando una imagen  nacional. Como es factible imaginar, ese imaginario tuvo bastantes puntos en común, y los lamentos predominaron, en especial a través de esa imagen de la Mater Dolorosa expresada por el libro de Álvarez-Junco (Taurus, Barcelona, 2001), que tuvo también su réplica en Filipinas. En la etapa inicial de la fotografía en Filipinas aparecen personajes como Sinibald de Mas, el plenipotenciario de España que firmara el primer tratado con China a los pocos años de su derrota en la Guerra del Opio (1839-42), que escribió también una de las críticas más certeras a la colonización en Filipinas, además de ganarse la vida en Manila durante dos años haciendo retratos gracias al dagerrotipo, el invento precursor de la fotografía que llevó a Filipinas por primera vez. Con Juan Guardiola como comisario, la exposición ha sido organizada por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, SEACEX, el Ministerio de Cultura y Casa Asia y colaboran también el Museo Nacional de Filipinas, el
Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, la Embajada de España en Filipinas y el Instituto Cervantes en Manila.

 

 

Indicios claros de una nueva era de cooperación Indo-Española. La pasada visita del presidente Zapatero, la apertura de un consulado español en Mumbai, de una oficina naval y de defensa, y la inauguración de un Instituto Cervantes y de una oficina de Turismo en Nueva Delhi parecen abrir una nueva etapa para las relaciones entre España e India, tal como se llegó a constatar en el último Foro India-España. El creciente peso internacional de India y el fortalecimiento de las relaciones con la Unión Europea tras su entrada en ASEM (Asia Europe Meeting) hacen presagiar que, por fin, dejarán de ser marginales. Intereses bilaterales de todo tipo, además, apuntan a un techo muy alto, tales como la coincidencia en plantearlas en términos de igualdad de los pueblos, del rechazo al terrorismo y de la consideración de la democracia como valor universal. España interesa en India, además, como trampolín hacia Latinoamérica, pero también por la posibilidad de inversiones en sectores como la energía, las telecomunicaciones, los puertos, la aviación civil, el turismo y el procesamiento de comida. El Foro, en cuanto tribuna no gubernamental que pretende escuchar propuestas y poner en marcha ideas de expertos, señaló la energía solar y los programas especiales como objetivos prioritarios para la investigación conjunta, y propuso además crear un grupo de trabajo del diálogo de civilizaciones.

 

 

La guerra del Pacífico, de nuevo marginada por Hollywood. Tal como ocurriera en 2001 con la película Pearl Harbor (Michael Bay), estrenada medio año antes, el 65 aniversario del comienzo de la Guerra del Pacífico vuelve a estar en manos de las narrativas norteamericanas y de recuento de sus heroicidades, por medio de una película dirigida por Clint Eastwood y producida por la Dreamworks de Steven Spielberg, Banderas de nuestros padres (www.flagsofourfathers.com). Centrada en la famosa iza de la bandera en la cima del monte Suribachi, la película recuerda la única batalla del período final de la guerra donde hubo paridad de muertos japoneses y americanos (25.000 frente a 20.000). Las heroicidades de chinos, coreanos, filipinos, indonesios, timoreses, birmanos o malasios, por ejemplo, siguen quedando reservadas para mejor ocasión, aunque el éxito de Días de gloria (Rachid Bouchareb, 2006) y el recuerdo de la contribución de los soldados de las colonias africanas en la derrota de Alemania permiten pensar que algún día historias semejantes con otros personajes también calarán en la memoria colectiva. Casa Asia, por de pronto, ha contribuido con la traducción del libro de Oskar Spate a divulgar el hecho de que ese archipiélago fue descubierto en 1543 por Bernardo de la Torre, en uno de los enésimos esfuerzos castellanos por encontrar la ruta  de vuelta desde Asia a América. Por la tendencia de los diferentes marinos a recalcar sus expediciones y olvidar los viajes precedentes, las islas del archipiélago han recibido nombres muy diferente en los sucesivos mapas, como Volcán, Vulcano y Azufre; Sufre o Azufre, San Alejandro, San Agustín y Volcán de San Dionisio o, por último Mal-Abrigo-Dos Hermanas, Los Volcanes y Desierta, según señala Amancio Landín Carrasco.

 

 

Homenaje al Té y a los coleccionistas. La nueva exposición en Casa Asia a partir del 14 de diciembre será en torno a esa bebida estimulante que a lo largo de dos mil años de historia tanto ha ayudado a evolucionar a la humanidad de una forma pausada pero constante: “un cambio de dieta es más importante que un cambio de dinastía” escribió George Orwell, probablemente pensando en este producto. Las implicaciones de su comercio, primero dentro de Asia, después hacia Europa por la ruta de la Seda y luego en buques portugueses han sido tan importantes como las de su popularización en el siglo XVIII, con la “invención del desayuno” y la globalización arcaica que generó su comercio, junto con el del azúcar o el café: además de las proteínas adicionales en la dieta, primero de los británicos y después del resto de occidentales, esta nueva costumbre tuvo implicaciones adicionales en el comercio. Las teteras expuestas en Casa Asia son otro ejemplo de ese comercio generado, con el valor añadido de ser producto de la colección de un particular, Luis Mendez Graça, que durante la última década ha viajado a exposiciones y subastas de toda Europa para formar su colección de estos productos de uso cotidiano: su preciosismo hace recordar su extrema fragilidad. La exposición es un nuevo recordatorio de la importancia de las colecciones particulares para países como España o Portugal, en donde las colecciones privadas de objetos artísticos asiáticos son la única forma de solventar el histórico abandono y el desinterés administrativo hasta hace poco, más patente aún en el ámbito del coleccionismo para museos.

 

Quinta Reunión académica Casa Asia. De nuevo noticias importantes entre un sector consciente de vivir en un compás de espera en tanto se aclare la cuestión legal. Tras la creación de MedAsia, del FEIAP  en la Universidad de Granada, y la implantación del Instituto Confucio en España, se espera sea aprobada la próxima primavera la modificación de la nueva Ley Orgánica de Universidades para configurar definitivamente los Estudios de Asia. Las perspectivas son positivas, puesto que el abandono de la noción del catálogo cerrado de títulos universitarios oficiales facilita la aprobación de nuevas titulaciones, mientras que la apuesta del gobierno por el binomio autonomía/responsabilidad, que prime una financiación ligada a los resultados más que al coste del servicio, ha de redundar en la calidad de los estudios. Entre las intervenciones de especialistas en Asia, Agustín Ribera, del Cidob, señaló que, aún cuando ya existen dos equipos de investigación consolidadas -sobre las comunidades asiáticas en España y sobre Asia Central y los recursos energéticos- la investigación sobre Asia en España, ahora, es más un deseo que una realidad. La UOC (Universitat Oberta de Cataluyna), por su parte, ofreció estadísticas sobre su alumnado: 641 alumnos que cursan los estudios, básicamente por enriquecimiento personal, sin predominio claro de sexos y con tendencia a la baja en la media de edad. Dolors Folch, de la Universitat Pompeu Fabra, prefirió incidir en problemas, tales como el alto numero de profesores reciclados que son especialistas de otras áreas, una tasa de abandono del 25-30% (semejante a otros estudios) y una carencia de alumnos procedentes de Derecho o de Economía. Felipe Criado Boado, del CSIC, apuntó al cambio de estructura del CSIC:  espera abrir 30 nuevos centros próximamente y  crear grupos de investigación que establezcan objetivos a 4-5 años, lo que permite dar alas a su renovado interés por Asia. Además, entre otras de las muchas participaciones, se habló de la posibilidad que Casa Asia lidere una propuesta colaborativa entre los diversos centros para elaborar líneas temáticas de investigación que puedan incorporarse al Plan Nacional de Investigación.

 

Llamada a la acción contra el maniqueísmo.  La Nóbel Shrin Ebadi recordó la dificultad de pedir que las madres cuyos derechos son agredidos sistemáticamente transmitan a sus hijos confianza, respeto o rechazo a la violencia. Cassam Uteem, expresidente de Mauricio, puso su país como ejemplo de convivencia, como ejemplo de un multiculturalismo que implica libertad de elección, opuesto a las democracias que utilizan “la tiranía de la mayoría”. Óscar Pujol, el director de programas educativos de Casa Asia, reivindicó el papel de las religiones cuando pretenden “dar satisfacción al dolor vital y contribuyen al civismo”, diferenciando entre las que funcionan como vía de conocimiento y las que lo hacen más que como teísmo. Kwok Kian Woon, profesor de la Nanyang Technological University de Singapur aseguró que la globalización puede llevar a una fragmentación cultural, puesto que a pesar de la creciente “interdependencia electrónica” no ocurre lo mismo en el campo de la moral o los valores. Pan Guang, Director de la Shanghai Academy of Social Sciences, definió a la “diversidad de civilizaciones” como  un colorido motor de progreso, con civilizaciones y culturas que se solapan, lo que hace preciso buscar líneas de conexión. Estas y otras ideas, recogidas por Oriol Gironès para Casa Asia, son parte de esa necesaria movilización a favor del entendimiento y de mantener “el acento y la diversidad” expresada durante la inauguración, a cargo del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, del president de la Generalitat, Pasqual Maragall y por nuestro director, Ion de la Riva.  

 

Debate sobre los Mitos en el Pacifico. Un mano a mano científico tuvo lugar en el seminario sobre “El Pacífico desde España”, organizado por Casa Asia y el CSIC, coordinado por Lola Elizalde y con lleno de público hasta la bandera. Juan Gil, catedrático de la Universidad de Sevilla y uno de los mejores conocedores del Archivo General de Indias de Sevilla, compartió mesa con el investigador del CSIC Juan Pimentel, otro de los principales expertos en la literatura de viajes y ambos hablaron desde perspectivas diferentes sobre lo que fue el Pacífico en el imaginario de tantos españoles. Gil recordó la pervivencia de los mitos clásicos entre todos los que embarcaron en los grandes viajes del Renacimiento, de sus dificultades para entender lo que veían por primera vez y de cómo, al regresar, se recurrió  repetidamente a las imaginaciones medievales de monstruos y de riquezas infinitas para explicar lo visto.  Pimentel defendió la relativa coherencia de las ideas medievales sobre la Terra Australis, ese continente que se pensaba estaría en el hemisferio sur para compensar el peso de las tierras  del hemisferio Norte: era necesaria una armonía entre todas las partes de la tierra. El investigador del CSIC recordó también que en esos años no había una oposición entre ciencia y utopía, hizo tener en cuenta la relatividad de los planteamientos actuales en un plazo largo y acabó con una apropiada cita de Oscar Wilde: “Un mapa del mundo que no incluya la utopía ni siquiera merece mirarlo”. Gil y Pimentel recordaron, además, los universos mentales tan atípicos de algunos grandes marinos, como Colón, para quien la navegación tenía un sentido transcendente y, que pensaba, incluso, en utilizar el oro descubierto para financiar la conquista de Jerusalén, o Quirós, otro “Quijote del Océano” en busca de una utopía que se reveló incompleta.

 

Cuentos de Ceilán. La creación de la tierra a raíz de que el dios Rahu, el dios Shamán, ordenara primero al Gran Visnú que pusiera una semilla de loto dentro del agua, después que diera vida al primer hombre (un brahman) y, por último, que hiciera una mujer. Un sabio obligado a enseñar a hablar a un caballo so pena de ser condenado a muerte, cuya hija le da la solución. Una mujer cuyos conjuros obligan al marido a retractarse de sus fundadas sospechas de infidelidad. La editorial Páginas de Espuma ha publicado un nuevo libro de su colección de cuentos, La princesa de cristal y otros cuentos populares del viejo Ceilán (Madrid, 2006) que permite acercarnos a la rica cultura cingalesa a través de las historias recopiladas hace un siglo por el británico Henry Parker con el máximo deseo de fiabilidad. De esta forma, los cuentos fueron escritos por los propios narradores o recopilados tal cual por cingaleses contratados para ello y carecen de la expresividad de la labor parecida que hiciera Lafcadio Hearn en Japón en los mismos años, pero son una muy buena introducción a la cultura de Sri Lanka, aunque falten referencias  a la cultura tamil. Isla irradiadora de cultura a todo el mundo budista, los cuentos de Sri Lanka muestran la levedad de lo poco que sabemos de su historia –los portugueses, que aparecen en tantas historias eurocéntricas como los detentadores del poder en la isla hasta mediados del siglo XVII, nunca aparecen mencionados.

 

Producción propia para conocer el Asia actual. Los libros con contribuciones originales e investigaciones punteras sobre Asia son cada vez más numerosos en España y, además, producto de grupos con continuidad, donde las ausencias individuales siempre son salvables. Cidob está siendo el centro más activo, con un nuevo libro coordinado por Sean Golden y Max Spoor, Regionalismo y desarrollo en Asia. Procesos, modelos y tendencias (Barcelona, 2006) producto de un seminario sobre Asia organizado por el Centre Ernest Lluch y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en 2005. Además, ha editado tres nuevos libros de la serie Documentos Asia, sobre las actividades económicas de las comunidades asiáticas en España (Nº 10), a cargo de la Red de Investigación sobre las Comunidades Asiáticas en España (RICAE), dirigida por Joaquín Beltrán; sobre la vulnerabilidad financiera de las economías emergentes de Asia y América Latina (Nº 11), a cargo de Joan Ripio i Alcón y sobre el cambio social y la modernidad en las mujeres asiáticas, en una obra editada por Amelia Sáiz López y con la participación de tres profesoras asiáticas. Por su lado, el que fuera Cónsul de España en Shanghai, José A. Zorrilla, ha entrevistado a personajes claves de la China actual para su libro China. La primavera que llega (Barcelona, Gestión 2000, 2006). Ello ha sido gracias al papel tan crucial de España en la puesta en marcha y la financiación de la China Europe Internacional Business School (CEIBS), la principal escuela de dirección de empresas de la región. Zorrilla ofrece 16 entrevistas distendidas en las que dirigentes y especialistas hablan con una sinceridad en ocasiones resulta apabullante, incluyendo  unas consideraciones del “comunista y demócrata” Wu Jinlian sobre la corrupción desde el punto de vista económico, quejándose de la lentitud en el proceso de gobernar el país “según los principios del estado de derecho”. Wu, quien fuera el economista más popular de China hasta su muerte en 2003, argumentó en su momento que la propiedad privada de los medios de producción era indispensable para la construcción del socialismo; una teoría que el Partido Comunista Chino pasó después a adoptar.

 

Festival del inclasificable Miike. Tras Llamada Perdida (Chakushin Ari, 2003) una más de la excelente serie reciente de películas japonesas de terror, aparecen dos nuevas obras del director de cine japonés eternamente asemejado a Quentín Tarantino, Takashi Miike. Controvertido, aterrorizador, brillante, con películas que muestran patologías y violencia hasta el extremo, hasta el punto de que su obra para una miniserie televisiva Masters of Horror haya sido censurada, Miike es capaz también de realizar también parodias divertidas, como Zebraman (2004). Como otros cineastas japoneses, Miike también va dando a conocer su prolífica filmografía en España y el Club Casa Asia ha programado ya varios ciclos con obras suyas, "Recuerdos de Osaka" o "El otro Takashi Miike". Según informa la revista CineAsia, el fin del año 2006 tendrá dos películas suyas en las carteleras: Big Bang Love, Juvenile A (46-okunen no ko), recientemente presentada en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, sobre la relación entre dos jóvenes encarcelados, y La Felicidad de los Katakuris (Katakurike no Kofuku, 2001), una adaptación musical de una obra originariamente coreana que mezcla comedia con horror. Mientras tanto, una producción germano-hongkongesa con un título del que Miike hizo en su momento una saga de tres películas, Dead or Alive (DOA) de Corey Yuen, mezclando humor, artes marciales y mujeres que seducen con la misma facilidad con que pelean.

 

Exposiciones de arte religioso asiático. Dos excelentes ocasiones de admirar tesoros del arte asiático a través de exposiciones en la Royal Academy of Arts de Londres (hasta el próximo febrero) y en la Kunst- und Ausstellungshalle der Bundesrepublik Deutschland de Bonn (hasta el próximo abril) que coinciden tanto en el período -siglos XI a XII- como en la temática brahmánica. La primera “Chola Sacred Bronzes of Southern India” recoge alrededor de 40 esculturas de sur de la India elaboradas durante esta dinastía, mientras que la segunda se basa principalmente en una selección de piezas del Museo Nacional de Camboya en Phom Pehn. Sus principales diferencias han sido su continuidad, porque mientras que los bronces chola se siguen fabricando, la civilización Jmer desapareció ante el avance de los siameses y su traslado forzoso al este, siendo reencontrada en 1570 por “los camboxas, andando a caza de badas [pieles]: como se descubrieron en Castilla, en tiempos del emperador Carlos V, las Majadas de Iudes, junto a la Peña de Francia [...] Pusiéronla de nombre Angor”, según informa Gabriel de San Antonio en su Breve y verdadera relación de los sucesos del reino de Camboxa.