Manifiesto AEEP
 
POR UN MAYOR ACERCAMIENTO A ASIA-PACIFICO
 
El interés por Asia-Pacífico entre la sociedad española ha crecido. Tanto la administración como empresas, universidades y la sociedad civil muestran una atención creciente hacia la región.  La Asociación Española de Estudios del Pacífico (AEEP), avalada por sus quince años de existencia y por ser la asociación que agrupa a los especialistas españoles dedicados a la región de Asia-Pacífico, se siente partícipe de ello. Así, para que el empuje actual hacia Asia se mantenga y profundice, para que no dependa ni de vaivenes políticos ni de políticas presupuestarias, y con el fin de llegar a un conocimiento y a un intercambio cultural, político y económico más amplio en ambas direcciones, la AEEP propone algunas consideraciones a tomar.
 
Educación. La mejor forma de perpetuar el acercamiento mutuo es por medio de la educación. Tanto en la enseñanza secundaria como en la universidad, se deben aumentar el número de asignaturas en relación con Asia, con el objetivo final de tener un contenido más equilibrado frente al de Europa.
 
Formar expertos. Para acabar con la imagen exótica de Asia en España, es necesario que sus estudios sean de carácter universitario. Estudiar Zen, o Artes marciales, o haber vivido allí, es positivo, como en el caso del Flamenco para conocer España, pero para formar expertos es necesario que se estudien unas materias para que culminen en la consecución de  un título universitario. Además, las universidades españolas necesitan implantar Estudios de Asia y tener profesores especializados en estas regiones para que la sociedad española cuente con expertos en Asia, una carencia que notan actualmente tanto la administración como las empresas en sus relaciones con Asia.
 
Centros de Documentación. Asia-Pacífico evoluciona a un ritmo acelerado y es necesario que se pueda estar al tanto de ello, en centros con información amplia y actualizada.  Las bibliotecas existentes carecen de revistas, libros y trabajos sobre Asia, no sólo en sus propias lenguas, sino también en idiomas Europeos. Las publicaciones actuales sobre esta región en castellano, además, no son sólo escasas, sino que se centran en los aspectos más tradicionales.

 

Evitar Etnocentrismo. Numerosas expresiones son aún el reflejo de los tiempos cuando Europa colonizaba el mundo, tal como se pueden comprobar en actividades diarias, como expresiones o películas. Referirse a toda persona ojos rasgados como un “chino” muestra también poco interés por conocer. Referirse a los asiáticos como “amarillos” es uno de las más claras reminiscencias de cuando Europa colonizaba el mundo, pero hay multitud de expresiones o de palabras (“Oriental,” cuando significa “no-occidental”) que también lo denotan.
 
Olvidar el Exotismo. Uno de los problemas de la visión de los españoles de Asia es la superficialidad: se conocen detalles curiosos pero no se penetra en su lógica de actuar. Ello conduce a percibirles como faltos de creatividad, a expresiones como “todos son iguales”, etc., y a reforzar la vieja idea de que ellos pueden aprender de nosotros, pero no al revés. Los logros económicos o tecnológicos han llevado a pensar que es posible aprender de ellos en esos aspectos, pero la idea general sigue manteniéndose: de Japón  se informa sobretodo de su economía, mientras que China aparece en buena parte como amenaza estratégica.