Franco y el imperio japonés

 

Citas Capítulo 1

Lo distinto y lo distante

 

1. Celestino del Arenal, La política exterior de España hacia Iberoamérica, Madrid, 1994, pp. 20-29. Para una visión general, R. Pérez Monfort, Hispanismo y Falange. Los sueños imperiales de la derecha española, México, 1992, y E. González Calleja y F. Limón Nevado, La Hispanidad como instrumento de combate. Raza e Imperio en la prensa franquista durante la guerra civil española, Madrid, 1988.

2. Véase por ejemplo, en ¡Arriba!, «Japón y la Sociedad de Naciones», 4/IV/1935, o «Nacen nuevos problemas en Extremo Oriente», 13/IV/1935. Entre los artículos en Ya, «Ultimátum japonés a China» y «Japón hará de China Norte una barrera anticomunista», 6 y 8/VI/1935.

3. Los cuatro puntos cardinales de la política exterior española, Madrid, 1939, p. 166; Aspectos de la Misión Universal de España, Madrid, 1942, p. 92.

4. Ono Setsuko, A Western image of Japan. What did the West see through the eyes of Loti and Hearn?, Ginebra, 1972, pp. 66-67 y 92.

5. AGA-AE-1560, Méndez de Vigo a Serrano Suñer, Tokio, 31/V/1942; para las opiniones de otro diplomático contemporáneo, más radicales, Gómez de Molina, véase AGA-AE-5173. Molina a Asís Serrat, Tokio, 11/XI/1936.

6. Wittfogel achacaba el declive de España «con toda probabilidad» a la expansión de la economía pastoral. Explica que fue consecuencia del reemplazo de la irrigación agrícola basada en la utilización intensiva de la fuerza de trabajo por una ganadería que habría dejado los pastizales sin trabajar, pero que proporcionaba inmensos beneficios a sus monarcas. Al contrario que en Inglaterra, donde también predominó la ganadería, ese despotismo real hispano habría llevado a que en las ciudades murieran y a que el espectáculo preferido fuera la corrida de toros. Carlos I habría celebrado en 1527 el nacimiento de Felipe II enfrentándose él mismo a un astado. Es una pena que Wittfogel no explica más detalladamente cómo fue esa lucha, porque hasta ahora se pensaba que el espectáculo taurino comenzó a fines del siglo xviii. Oriental despotism, Forge, Massachusetts, 1957, pp. 216-219. Para un recuento de su interesante vida y su análisis de la sociedad china, véase Jonathan
S. Spence, The Chan’s Great continent. China in Western minds, Nueva York, W. W. Norton, 1998, pp. 206-217.

7. Sobre ello, Agustín Rodríguez González, «El peligro amarillo en el Pacífico Español, 1880-1898», en F. Rodao, coord., España y el Pacífico, Madrid, 1989,
pp. 201-225; F. Rodao, «España ante Japón en el siglo xix. Entre el temor estratégico y la amistad», Supein shigakkai [Estudios de Historia de España], vol. 7 (1992), pp. 11-13, y Belén Pozuelo, «La percepción española del expansionismo japonés por el Pacífico (s. xix): las islas Marianas», en Ponencias del II Congreso de la Asociación de Estudios Japoneses, s.l., 1995, sin numeración.

8. El gobierno japonés, no obstante, no dejó de intentar exportar sus productos. Una de las pocas veces que llamó el ministro japonés de Exteriores al representante de España durante la Segunda República fue para pedir un trato favorable para la exportación de los cepillos de dientes. AGA-AE-5179. Méndez de Vigo a ministro de Estado, Tokio, 12/V/1934. Sobre lo escaso del sentimiento a lo largo del siglo xx, por ejemplo, Ramón Escohotado, «Sobre el peligro amarillo», en ¡Arriba!, 18/XII/1941.

9. AMAE-1736-11. Pedro de Igual a Beigbeder, Shanghai, 10/IV y 17/VI/
1940.

10. Entrevista con Hayashiya Eikichi, Tokio, 5/XI/1990. Agradezco a José E. Borao la referencia a Cuba. Sobre la imagen de China en España, véase F. Rodao, «Visiones de China: historia de una relación problemática», Revista de Occidente, núm. 172, Madrid (septiembre de 1995), pp. 91-103.

11. Para comparar las imágenes de los chinos con las de los japoneses, Harold R. Isaacs, Scratches on our minds; American images of China and India, Nueva York, 1958; J. Goldstein, J. Israel y H. Conroy, eds., American images of China, 1931-1949, Stanford, 1996, y J. Spence, op. cit.

12. F. Rodao, Españoles en Siam. Una aportación al estudio de la presencia hispana en Asia Oriental, 1540-1939, Madrid, 1997, pp. 168 y 178.

13. AMAE-P. Antón M. Olmet y López. Dosfuentes a ministro de Estado, Pekín, 4/IV/1920. Sobre su primera época en Pekín publicó el libro El problema de la China, Alicante, 1900. Otra curiosa descripción de China en AMAE-1737-23. Igual a Serrano Suñer, Shanghai, 27/VIII/1941.

14. Sobre ello, F. Rodao, «Bangkok dentro de la organización consular española en Extremo Oriente», en Boletín de la Asociación Española de Orientalistas, año XXII (1986), pp. 229-232.

15. Luis Morote, 13/V/1905. Un interesante libro sobre la pervivencia de los estereotipos nacionales en Turquía a propósito de la guerra civil en C. Uriarte, Las relaciones hispano-turcas durante la guerra civil española, 1936-1939, Madrid, 1995.

16. Emilio Lamo de Espinosa, «Desobedéceme», El País, 22/VII/1996. Entrevista personal, Madrid, 22/V/1998.

17. K. Komatsu, Origins of the Pacific War and the importance of «Magic», Londres, 1999, pp. 99, 155-157.

18. La fecha de la publicación, poco después de acabar la Segunda Guerra Mundial, no era la más propicia para tales halagos. La guerra aeronaval en el Mediterráneo y en el Pacífico, Madrid, p. 105.

19. 14/IV/1939.

20. Trad. Ralph Manheim, Boston, 1971 (ed. original, 1925), p. 291. AGA-AE-5173. Gómez de Molina a Asís Serrat, Tokio, 11/IX/1936, para una visión seme-
jante.

21. Véanse, por ejemplo, Christiana Reinhold, «Okakura Kakuzo and the production of the Japan Discourse in the early Twentieth-Century United States», Essays in history, 39 (1997), 22. http://etext.virginia.edu/journals/EH/EH39/EH39.html; S. Ienaga, The Pacific War, 1931-1945, Nueva York, 1978, p. 25.

22. «El Almirante Togo», de Alberto González (Julio de Larracoechea), en El Correo Español-El Pueblo Vasco, 18/V/1938. Hitler, Mein Kampf, pp. 158, 274. Sobre Serrano, Heleno Saña, El franquismo sin mitos. Conversaciones con Serrano Suñer, Barcelona, 1982, p. 243, y conversación personal, Madrid, 27/III/1992.

23. La guerra aeronaval, p. 105. Véase también Alberto González, El Correo Español-El Pueblo Vasco, «Togo», 18/V/1938.

24. Sobre ello, la tesis doctoral de Kim Sue-Hee sobre el «japonismo» en Cataluña es un excelente estudio. Otros estudiosos en el campo de historia del arte han tratado el tema, principalmente David Almazán. Véase, por ejemplo, en colaboración con Elena Barles; «Japón y el japonismo en la revista “La Ilustración Española y Americana”», Artigrama, núm. 12, Zaragoza (1996-1997), pp. 627-660.

25. From sea to sea, vol. I, Londres, 1900, p. 335, cit. en Lehmann, The
image of Japan: from feudal isolation to world power, 1850-1905
, Londres, 1978,
p. 25.

26. Cit. en Sue-Hee Kim, «La presencia de Japón en la Exposición Universal de Barcelona de 1988, y su repercusión en la sociedad española finisecular», Revista Española del Pacífico, vol. 5, p. 184.

27. Ono, Western image…, p. 133.

28. Sax Rohmer, El libro de Fu-Manchú. Un retrato completo y minucioso de las asombrosas actividades criminales de este siniestro personaje, Barcelona, 1998,
p. 24.

29. Cit. en Wilkinson, East versus…, p. 117.

30. Ibíd.

31. «The Japanese negotiator: subtlety and strategy beyond western logic», Tokio y Nueva York, 1988, p. 32, cit. en P. Berton, «The psychology of Japan’s foreign relations», en P. Feldman, ed., Political psychology in Japan, Nueva York, 1999,
p. 297.

32. Cit. en Dower, War without mercy…, p. 142.

33. Se refería a To¯yama Mitsuru, un importante promotor de la expansión en Asia desde la década de 1870, que para entonces ya estaba retirado de la política, pero mantenía «una gran influencia mental sobre el pueblo». AMAE-945-21. Méndez de Vigo a Zulueta, Tokio, 31/V/1933.

34. Ruth Benedict, El crisantemo y la espada, Madrid, 1974 (1.ª ed., 1946),
p. 10.

35. Ono, A Western image…, pp. 179-180.

36. Ibíd.

37. El Criticón, parte I, crisi XIII, en Obras Completas (ed. Arturo de Hoyo), Madrid, 1960, p. 646.

38. S. Tanaka, Japan’s Orient, Berkeley, 1993, pp. 10-16.

39. J. P. Rubiés, Travel and ethnology in the Renaissance. South India through European eyes, 1250-1625, Cambridge, Cambridge University Press, 2000, p. 173. Véase también mi prefacio a The Philippine Revolution of 1896: ordinary lives in extraordinary times, ed. de Florentino Rodao y Felice Noelle Rodriguez, Manila, Ateneo de Manila, University Press, 2001, pp. vii-xiv.

40. Ibíd., pp. 71-77, 186-187; S. Tsurumi, An intellectual history of wartime Japan, 1931-1945, Londres, 1986, pp. 25; Dower, War without mercy…, pp. 242-246.

41. Ibíd., p. 77.

42. Cit. en Wilkinson, Japan versus…, pp. 67-68.

43. M. Cartier, «La visión china de los extranjeros: reflexiones sobre la formación de un pensamiento antropológico», Revista Española del Pacífico, vol. 8 (1998), pp. 509-510. Sobre la persistencia de esta visión tradicional en Mao Zedong, Ben-
jamin I. Schwartz, «The maoist image of the world order», en J. C. Farell y A. P.
Smith, eds., Image and reality in world politics, Columbia, Columbia University Press, 1968, pp. 51-71.

44. Véase Chikafusa Kibatake, A chronicle of gods and sovereign: Jinno shotoki of Kitabatake Chikafusa (trad. Paul Varley), Nueva York, 1980. Agradezco a Alfonso Falero esta información.

45. Miwa Kimitada, «Japan on the periphery of both East and west: a historical interpretation of Japan’s conduct on international affairs from ancient to recent times», Research papers, serie A-3, Tokio, 1986; K. Komatsu, Origins of the Pacific War…, pp. 278-280. También sobre las imágenes sobre Asia, M. Yamauchi y M. Furuta, comps., Nihon ime¯ji no ko¯saku. Ajia Taiheiyú no Toposu [Sobre Japón: «Imágenes de dentro y de fuera; trad. literal: las complicaciones de la imagen de Japón. Lo más importante sobre Asia-Pacífico], Tokio, 1997, pp. 122-152.

46. David J. Lu, Japan, a documentary history, Armonk, Nueva York, 1997, p. 439. También Kuwabara Takeo, Japan and western civilization, Tokio, 1983, pp. 115-153.

47. Tanaka, Japan’s Orient…, p. 13.

48. Cit. en H. Paul Varley, Japanese culture, Honolulu, 1984, p. 225.

49. La obra es de Hisamatsu Yoshinori, Nanmei Iseki, cit. en Peattie, Nanyo¯. The rise and fall of the Japanese in Micronesia, Honolulu, 1998, pp. 14-15. El trabajo más conocido de Shiga Shigetaka es Nan’yo¯ jiji (asuntos del Pacífico sur).

50. Daito¯ Bunka Daigaku To¯yo¯ Kenkyusho¯, ed., Sho¯wa Shakai Keizai Shiryú XVII [Recolección de materiales socioeconómicos del período Sho¯wa], Tokio, Ganando, 1992, pp. 8-25, cit. en K. Goto¯, «A comparative study of decolonization in Indonesia and Malaya», en G. Krebs y Ch. Oberländer, eds., 1945 in Europe and Asia, Múnich, 1997, pp. 253-255.

51. Discurso de 26/XII/1938, cit. en U. Katsumi, «The politics of war», en J. W. Morley, The China quagmire. Japan’s expansion on the Asian continent, 1935-1941, Nueva York, 1983, p. 386. Véase J. M. Jennings, The opium empire: Japanese imperialism and drug trafficking in Asia, 1895-1945, Praeger, 1997.

52. Nakanishi Tokogoro, «Japan and the preservation of China’s integrity», en Nasaoka Naoichi, ed., Japan to America, Nueva York 1915, p. 87, cit., en Reinhold, Okakura Kakuzo…, p. 5.

53. Jonathan D. Spence, The search for modern China, Nueva York, 1990,
p. 474.

54. Tanaka, Japan’s Orient…, p. 101; M. Peattie, Ishiwara Kanji and Japan’s confrontation with the West, Princeton, 1975, pp. 67, 276 y 301.

55. Nakamura, op. cit., p. 39.

56. AMAE-R-945-21. Méndez de Vigo a Zulueta, Tokio, 31/V/1933. Uno de los precursores españoles de este intercambio fue Miguel Pizarro Zambrano (1897-1956), el primer profesor español en la Universidad de Lenguas Extranjeras de Osaka, que enseñó entre 1922 y 1930; también el cónsul en Madrid Nakayama Koichi, que era amigo personal de Federico García Lorca. Agradezco a Tajiri Yo¯ichi esta información.

57. Descripción de los españoles residentes en Luzón, de Zhang Xie, «Dong-xi yang-kao» (1618), cit. en G. Link, «El ser humano en los cuatro puntos cardinales. Imágenes chinas de lo extranjero», Revista Española del Pacífico, núm. 8 (1998), p. 480. La imagen del extranjero en el arte de la época Tang (siglos vii-ix), afirma, dependía más de aspectos como la vestimenta o la forma de llevar la barba que de la propia fisonomía. Había de ser una situación parecida a la del arte Namban, donde también los extranjeros aparecen con un cuerpo semejante a los japoneses, en buena parte porque muy pocos artistas tuvieron la oportunidad de ver directamente uno, menos aún de que posara.

58. Cartier, «La visión china…», p. 516.

59. Lisboa había sido visitada por la misión de 1862, en la que viajó Fukuzawa Yukichi: en ella se había firmado un acuerdo, había habido una audiencia real y se habían hecho las fotos de rigor pero, a tenor de lo ocurrido después, el encuentro no tuvo excesivas consecuencias; el informe sobre este país fue el más breve de todos y estaba centrado en el comercio y materias relacionadas. Beasley, Japan encounters…, pp. 88, 91 y 168. Véase también «Madrid and Lisbon on friendly terms», en The Japan Times & Advertirser, Tokio, 28/III/1941.

60. Aida Yu¯ji, «Amerika no ho¯kai» [El colapso de Estados Unidos], Voice, sep. 1990, cit. en C. Johnson, Japan: who governs? The rise of the developmental state, Nueva York, 1995, p. 312.

61. José E. Borao, España y China, 1927-1967, Taipei, 1994, p. 106. Un plato de especias con arroz denominado Spanish rice en el restaurante de la Universidad de Wisconsin-Madison fue un recordatorio para el que suscribe de cómo permanece esta asociación hasta la actualidad.

62. W. G. Beasley, Japan encounters the barbarian, New Haven, 1995, p. 115; Kuwabara, Japan and Western…, p. 128; Ro¯yama Masamichi y Takeuchi Tatsuji, The Philippine policy: a Japanese view, New Haven, 1967, pp. 25-27. También NARA-RG-457. SRDJ-42480, Madrid, Suma a Shigetmitsu, 30/XII/1943.

63. Murakami Hyoe, Japan: the years of the trial, 1919-1952, Tokio, 1982,
p. 78.

64. Las ayudas fueron tanto para protestantes como para católicos. Mark Peattie es el autor que más ha trabajado sobre el colonialismo japonés, sobre el caso de Micronesia, «The Nan’yo¯: Japan in the South Pacific, 1885-1945», en Myers y Peattie, eds., The Japanese Colonial Empire, 1895-1945, Princeton (Nueva Jersey), Princeton University Press, 1984, pp. 172-210, esp. pp. 187; también Nan’yo¯: the rise and fall, esp. pp. 84, 103-105, 113-115 y 216-220.

65. Kenneth E. Boulding, «National images and international systems», en
J. Rosenau, ed., International politics and foreign policy, Nueva York-Londres, 1969, p. 426, y Lamo de Espinosa, La imagen de España…, pp. 51-53.

66. AMAE-R-1004-10. Méndez de Vigo a Jordana, Tokio, 5/X/1938.

67. S. Madariaga, Memorias (1921-1936). Amanecer sin mediodía, Madrid, 1974, pp. 301-302. Agradezco a Gabriel Ferrán haberme informado de estos hechos.

68. El ministro de la Marina fue enviado a Barcelona para recibir a la división naval en el puerto de Barcelona. AMAE-R-2571-49. Anotación s.f. [ministro Juan José Rocha], Madrid, 5/V/1934.

69. Para los contactos entre Filipinas y Japón se pueden consultar Juan Gil, Hidalgos y samuráis, Madrid, 1991; A. Cabezas, El siglo Ibérico en Japón, La presencia hispano-portuguesa en Japón (1543-1643), Valladolid, 1994, y el vol. 5 de la Revista Española del Pacífico, dedicado a las relaciones contemporáneas entre España y Japón. Para las relaciones de España con el Pacífico, Luis E. Togores, Extremo Oriente en la política exterior de España (1830-1885), Madrid, 1997; M. D. Elizalde, España en el Pacífico, la colonia de las islas Carolinas, 1885-1899, Madrid, 1992; Agustín Rodríguez González, Política naval de la Restauración (1875-1898), Madrid, 1988; José E. Borao, España y China, 1927-1967, Taipei, 1994, y Josep M.ª Fradera, Gobernar colonias, Barcelona, 1999.

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