BORRACHERA DE DESCUBRIMIENTOS

Título: 1421. El año en que China descubrió el mundo

Autor: Gavin Menzies

Editorial: Grijalbo

Monografía***

 

Entre 1403 y 1433 China envió un mínimo de siete expediciones interoceánicas diplomático-militares a cargo del eunuco Zheng He. Fueron gigantescas por el tamaño de sus buques (unos 150 m.), su número (en ocasiones más de 250 barcos) y la distancia (llegaron, al menos, hasta la costa índica de África).

Menzies, ayudado por su conocimiento de las corrientes como antiguo marino (y 500.000 dólares de derechos de autor) da vuelo a las imaginaciones más fantasiosas. El resultado es 1421, una abrumadora recolección de citas y de datos que apuntan a los restos de las expediciones citadas en casi todo el planeta: barcos hundidos, semejanzas en ADN, transplantes de plantas, restos arqueológicos... Sus tesis son sugerentes y dejan pensar en la autenticidad de los contactos que Menzies plantea e incluso de alguna de las rutas que sugiere (como los viajes por la Tierra del Fuego previos a Magallanes).

Pero el libro se desenfrena. No sólo concentra en una sola de las expediciones esos descubrimientos, sino que asegura que las diferentes flotas bordearon prácticamente todas las costas del mundo, excepto las surcadas por europeos. Afirma que los mapas elaborados entonces habrían sido utilizados por Colón, Magallanes o Cook. La escasa metodología histórica, los numerosos errores historiográficos (especialmente en mapas: sitúa a Annam por encima de Vietnam; Camboya tiene las fronteras actuales; nunca aparece citada Champa, pese a que sus marineros eran los más famosos) y las tergiversaciones desvalorizan al libro.

No obstante, 1421 tiene aspectos positivos. Menzies, mezcla sus vivencias con relatos de viajes y tiene una prosa fácil. Además, el libro es provocativo y desarrolla la capacidad crítica si se lee con el fin de descubrir a los descubridores, a sus descubrimientos y a los aprovechados de ayer y de hoy.

ARGUMENTO

Descripción de los viajes de una de las grandes flotas chinas en el siglo XV, asegurando que sus barcos llegaron a América, África Subsahariana, Australia, Groenlandia y a la Antártida. Según el autor, copias perdidas de sus mapas, además, habrían permitido que Colón, Magallanes y Cook hicieran sus viajes sabiendo lo que iban a “descubrir”.

 

Florentino Rodao