Política Exterior, Vol. IX, núm. 45 (1995) pp. 234-236.
Tony MATTHEWS.- Shadows Dancing. Japanese Espionage against the West. NY, St. martin's Press, 1994. 240 pp. Aparecido en Política Exterior, vol. IX, num. 45, junio/julio 1995, pp. 234-236.
El espionaje como un elemento de las relaciones internacionales es, y siempre será, un tema deficientemente estudiado, [no incluido: no tanto por la cantidad (las editoriales siguen, y seguirán, mostrando interés por este tipo de temas) sino por la calidad, puesto que el principal problema para escribir un trabajo serio sobre este tema] es la escasa fiabilidad de las fuentes. No obstante, en el caso del libro de Tony Matthews, el estudio de ese "espionaje japonés contra occidente" está basado en las fuentes más fiables con que se puede contar: las comunicaciones diplomáticas japonesas, interceptadas y descifradas con casi total precisión por el servicio de contrainteligencia norteamericano, G-2, durante la II Guerra Mundial y editadas diariamente en un boletín de unas diez hojas titulado "Magic Summaries" o "Magic Diplomatic Summaries".
Basado en estos boletines que contenían lo mas granado de la información interceptada a los japoneses (con algunos telegramas de procedencia alemana también), Tony Matthews, galés asentado en Australia que ha escrito numerosas novelas y documentales, se ha dedicado a escribir la historia del espionaje japonés en la II Guerra Mundial en relación a Occidente. Así, comienza con las redes de espionaje organizadas por el Eje, continua con las operaciones de inteligencia propiamente japonesas y el papel que en ello jugó la interceptación de sus mensajes en Magic, la red de espionaje organizadas en Estados Unidos por españoles, Tô (Oriente), para continuar con las operaciones y el desarrollo a lo largo de la guerra hasta que Japón es derrotado finalmente. Advierte, además, que al contrario que en Alemania donde los responsables de espionaje fueron perseguidos y detenidos, no ocurrió lo mismo en Japón, donde algunos de los principales responsables llegaron a ser diputados en el parlamento, como ocurrió con el Ministro en España, Suma Yakichirô.
El papel de España es destacado en el libro en cuanto que la península ibérica fué la meca del espionaje durante este conflicto, del mismo modo que Bélgica lo había sido en la llamada "Gran Guerra". La cercanía al conflicto, la neutralidad de Madrid y Lisboa, con un gobierno inclinado hacia el Eje y el otro hacia los aliados, el papel clave (hub) de la península en las comunicaciones y el hecho de que Gibraltar fuera lugar de paso en los buques británicos en dirección a la India y al Océano Indico explican esta importancia. De tal forma quiere señalar Matthews esta "conexión española" que, de las cuatro fotografías aparecidas en el libro, dos de ellas son de españoles, Ramón Serrano Suñer y el Conde de Jordana y la tercera es del Ministro japonés en Madrid.
Es por ello que siempre es positivo un libro que se base en la documentación aparecida en los Magic en cuanto que de alguna forma es una "historia alternativa" de la II Guerra Mundial. Tratando tanto temas militares como económicos, de propaganda o "psicológicos y subversivos", los diplomáticos japoneses no solo se referían a sus conversaciones con algunos de los principales actores del conflicto o a las batallas, sino que sus preocupaciones estaban más en el plazo medio y, desde el momento que la información sobre el enemigo juega un papel clave, los países neutrales cobran una importancia que no se les concede en otras historias sobre la Guerra Mundial. España, por ejemplo, aparece con mucha frecuencia y las opiniones de sus dirigentes sobre el mantenimiento o no de su neutralidad es uno de los tópicos más recurrentes a lo largo de las mas de 20.000 paginas de texto.
Para España también es importante un libro sobre el espionaje japones en la II Guerra Mundial puesto que las primeras noticias de carácter sensacionalista aparecidas tras la apertura de los Magic en 1978 (Washington Post, por ejemplo, titulaba en primera página, "Spanish Diplomats spied for Japan ...") no han sido aún revisadas ni matizadas en un estudio serio.
[la mayor parte de este párrafo lo quitó Fernando] El libro de Matthews, sin embargo, no cumple con las expectativas que podía levantar de realizar un análisis profundo y detallado del espionaje japonés en la II Guerra Mundial. En primer lugar porque ni ha visitado Japón para su estudio ni utiliza ningún libro japonés (ni lo menciona en su bibliografía aun sin haberlo utilizado); el libro de Iwashima Hisao, Johosen ni kanpai shita nihon. (El Japón que perdió en la guerra de la información, Tokio, 1984), por ejemplo, es clave para conocer el espionaje japonés durante la Guerra "contra Occidente". Tampoco, a pesar de lo que se menciona a España y Portugal, ha utilizado libro ni artículo alguno en ninguna lengua ibérica, a pesar de que en nuestro país ha sido sobradamente conocido que el Jefe de la Red de Espionaje en Estados Unidos se llamaba Angel Alcázar de Velasco, un personaje clave en la documentación de Magic que, por aparecer su nombre siempre tachado, no ha sido nunca capaz de identificar. La falta de conocimiento previo sobre Japón, España o Portugal se percibe en los nombres, con errores importantes, sobre todo en el caso del Ministro Ramón Serrano Suñer, a quien menciona continuamente como Ramón Suner. Perdonando al autor su escasa capacidad de lenguas, podemos notar que tampoco en inglés consulta una bibliografía mínimamente adecuada; entre los escasos libros mencionados en la bibliografía (no menciona nunca ninguno en las citas) podemos encontrar volúmenes cuya relación con el espionaje japonés en Occidente es difícil de comprender, como una Historia de Queensland (un estado de Australia) y una buena proporción de libros sobre Singapur, cuya relación con el tema posiblemente sea el estar colocados en la estantería de su casa. Y si la bibliografía previa es muy escasa, los centros de documentación que visita para el estudio no son precisamente los más adecuados: las bibliotecas publicas de Swansea y Bristol y el Imperial War Museum en Gran Bretaña, y el Australian War Memorial, y las bibliotecas públicas de Queensland, Warwick y Maryborough. A los archivos estatales de Estados Unidos les agradece la ayuda desinteresada y no parece que haya hecho sino escribirles una carta, de los Archivos Australianos incluye una documentación sobre España sin relación con el resto del libro y lo más curioso es su visita a los Archivos de Malaisia y de Filipinas, extendiéndose en agradecimientos a sus archiveros, aunque no parece que encontrara muchos documentos (más bien, que no pudiera encontrar).
Con todo este bagaje es difícil pensar que "Shadows Dancing" pueda aportar algo nuevo y las afirmaciones en la lengüeta del libro de que entre las fuentes "se incluyen documentos que hasta ahora nunca han sido disponibles para el público" no parecen ajustadas a la realidad. Sí que hay partes de una interesante carta del [Army Chief of Staff, Jefe del Estado Mayor del Ejército?], George Marshall, al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos en 1944, Thomas E. Dewey, cuando éste estaba pensando en utilizar electoralmente el hecho de que el Franklin D. Roosevelt supiera con anterioridad el ataque a Pearl Harbor y no hiciera nada por impedirlo. Marshall le refiere a Dewey lo importante que había sido la decodificación durante las batallas del Mar del Coral o de Midway, o lo importante que era saber las rutas y salidas de los convoyes japoneses para hacer que los submarinos estadounidenses les esperaran en el lugar y el momento adecuados y le advertía de la pérdida que sería para Estados Unidos si, de resultas de una afirmación de Dewey, Japón se diera cuenta que le conocían los mensajes y cambiaba todo el sistema de codificación. El documento se encuentra en los Archivos de Estados Unidos, por lo que pensamos que Matthews lo ha sacado de algún libro que no cita.
Dejando a un lado la aportación documental o de hechos desconocidos hasta ahora, el valor del libro como obra de lectura es mínimo, puesto que es un claro ejemplo de historia descriptiva: engarza unos datos con otros sin una hipótesis, sin un hilo argumental que lo sostenga. El análisis brilla por su ausencia, algo que no extraña teniendo en cuenta la escasa bibliografía leída antes de consultar la documentación. Si no se consigue antes una visión de conjunto, es difícil saber dónde colocar las aportaciones presuntamente descubiertas por uno.
Además, un hecho ha venido a disminuir la validez del libro como obra de referencia: La apertura de los originales de los Magic Summaries sin censura -a partir de 1993 se pudieron consultar los boletines de 1945 y a partir de 1995 se puede consultar todo-, por lo que ya se pueden saber mejor todos los nombres de los participantes (no se podía leer el nombre de los personajes sin cargo oficial) y se pueden leer los textos de los telegramas que antes estaban prohibidos (normalmente, los interceptados a otros países aparte de Japón y Alemania, más de treinta en total entre los que está incluido España). Justo al tiempo de la publicación del libro, a Matthews se le quedó obsoleto el texto, por lo que no estaría mal que volviese a editar una segunda edición, corregida y si fuera posible, con mayor conocimiento de causa.