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Revista Española del Pacífico Num. 9: 370-372.

MAY, Glenn A..- Inventing a Hero, The Posthumous Re-Creation of Andres Bonifacio. Quezon City, New Day Publishers (en colaboracion con el Center for Southeast Asian Studies, University of Wisconsin-Madison), 1997, 200 pp.

La documentacion sobre la Historia de Filipinas esta   viviendo ultimamente momentos convulsos. Una gran cantidad de debates ha habido en relacion con los robos y posibles falsificaciones de documentacion en los archivos y bibliotecas filipinos, hasta el punto que se ha llegado a afirmar que es mas provechoso pedir autorizacion a los coleccionistas privados que ir a los centros oficiales. No ha habido solo debates, tambien la justicia ha intervenido; personas implicadas en la venta de documentos historicos (algunos ciertos, la mayoria al parecer falsificados) han sido juzgadas e historiadores prominentes han aparecido implicados en los sumarios, sin saberse exactamente si se limitaron a ser receptores de documentacion, tal como han declarado. La polemica, además, ha llegado a la prensa y quizas han sido significativos un numero especial de la revista Smart File y otro escrito por Glenn May para el semanario editado en  Hong-Kong Far Eastern Economic Review, que sirvio para llevar el problema mas alla de las fronteras de Filipinas. El primero culpaba a la oligarquia de los robos, siendo quizas el hecho más importante que el director, Rick Manapat, haya sido nombrado despues Director de los Archivos Nacionales; el segundo narraba las experiencias personales vividas por este profesor norteamericano, especialista en la Revolucion Filipina, y decia claramente que el juicio a Bayhon era simplemente la punta del iceberg. Se referia, entre otros, a la colección de Filipiniana que habia en la Philippine National Library, de la que han desaparecido la mayoría de los libros entre 1972, cuando buscó por primera vez, y 1986, y a una "Watson Collection" que está totalmente desaparecida. La culpa ha sido echada tanto a la colonizacion española (el enriquecimiento personal como requisito natural para estar en un cargo) o a Marcos (su proyecto de publicar una Historia de Filipinas escrita por él mismo que permitio el acceso a los libros de muchos investigadores de dudoso interes cientifico), pero también habría que buscarla entre los propios estudiosos de Filipinas, que han provocado la desaparicion de cualquier documento relevante de la coleccion del prominente político Claro Mayo Recto (Facultad de Derecho de la Universidad de Filipinas) o el cierre temporal de los archivos y de la biblioteca del presidente durante la ocupacion japonesa, Jorge Vargas (en el Vargas Memorial, tambien en la Universidad de las Filipinas).

Los problemas van solucionandose lentamente: algunas de las bibliotecas van aunando recursos (como el Ayala Museum y la American Historical Collection, con bibliografia interesante, pero tambien con documentos, en las que el escaso número de investigadores no justificaba el personal necesario) y España esta contribuyendo con la catalogacion de los documentos del periodo  hispano y la futura inauguracion de un edificio totalmente acondicionado con las ultimas tecnologias para mantener el papel sin deteriorarse mas. La Philippine National Library, por su  parte, ya tiene buen cuidado de comprobar que todo lo que se presta es devuelto, aunque ahora los historiadores se quejan de los enormes problemas burocraticos que hay para acceder a la documentación (entre dos y tres meses de espera).

No es poco lo ocurrido, pero nuevos desafios esperan a la historia de Filipinas. Por un lado, la futura posibilidad de consulta automatizada y catalogacion de  los 40.000 legajos del periodo español, pero tambien, por otro lado, en menor escala pero cualitativamente muy importante, el replanteamiento al que obliga la obra recientemente aparecida a la cual se refiere esta reseña: La vida y obra de Andres Bonifacio.

Bonifacio fue el primer lider del Katipunan y actualmente  es la persona que se pretende erigir como principal heroe filipino junto con (o en sustitucion a) Jose Rizal. Se le considera el hombre que consiguio levantar al pueblo tagalo frente a la dominacion española y el representante "proletario" de la revolucion filipina. Un hombre hecho a si mismo, autodidacta, que a traves de la educacion que se proveyo se convirtio en lider de las masas  filipinas y despues en víctima de una elite que desvirtuó la revolución una vez que se subió al carro de la independencia cuando ya la caida de España era irreversible. Bonifacio murio ejecutado por sus propios compañeros del Katipunan tras un juicio falseado en el que la condena a muerte estaba prevista de antemano.

Glenn May, no obstante, muestra en su obra lo poco que realmente se sabe sobre Bonifacio y llama la atencion sobre la autenticidad de la gran mayoria de la documentacion pretendidamente suya. Una presunta correspondencia (en manos de un coleccionista particular  que nunca la ha entregado para autentificacion) entre Bonifacio y Jacinto, otro de los lideres katipuneros, que es dificil sea cierta, mientras que de los otros escritos suyos solo hay escasas probabilidades de su autoria; solo aparece como probable algun poema aparecido en el ógano del Katipunan Kalayaan (Libertad), organo del Katipunan, del que no quedaria mas que una traduccion al español transcrita por Wenceslao Retana. Glenn May traza ademas las tres principales referencias sobre las que se basan las narraciones sobre Bonifacio (los escritos de Epifacio de los Santos, un líder "ilustrado" de los tiempos de la lucha por la independencia, de su hijo Jose P. Santos y del periodista español Manuel Artigas) y los tres principales estudios que han analizado su persona: la autobiografia de Artemio Ricarte, la obra del prominente   historiador Teodoro Agoncillo, (The Revolt of the Masses: The Story of Bonifacio and the Katipunan) y el premiado estudio de Reynaldo O. Ileto, Pasyon and Revolution: Popular movements in the Philippines, 1840-1910. Nos llama la atencion, además, de los intereses que ha podido haber detras de cada autor, desde  la preocupacion por salvar su propia imagen de las posibles fechorias que hiciera en el pasado, en el caso de Ricarte, hasta la necesidad de Agoncillo de halagar tanto a Bonifacio (un heroe  necesario en la construccion de la nacion filipina) como a su principal contrincante, el presidente de la Republica Filipina, Emilio Aguinaldo (familiar suyo). La unica solucion, en este caso, fue "fabricar" un cambio de personalidad de Bonifacio poco antes de las asambleas en las que fue destituido y tras las que Aguinaldo le sucedio. En la obra de Ileto, el personaje de Bonifacio no es tan clave como en las otras, pero el hilo argumental en relacion al sentimiento religioso "milenarista" tagalo como causa del levantamiento contra España y la caida de Bonifacio como explicación del fin del apoyo popular a la Revolución queda muy tocado.

El libro, que ya ha provocado una fuerte polémica en Manila,  con reseñas y reseñas de reseñas, promete ayudar a reescribir la Historia de Filipinas. Pero,  sobre todo, será una buena ayuda para que los historiadores sobre  Filipinas comprendan los beneficios de dejar la documentación en el sitio donde se ha encontrado y de citar coherentemente. Otros podrán comprobarlo después.

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